jueves, 29 de enero de 2009

Estoy agotada. Me ahogo. Necesito mar...

"Nocturno", Rubén Darío

Los que auscultasteis el corazón de la noche,
los que por el insomnio tenaz habéis oído
el cerrar de una puerta, el resonar de un coche
lejano, une eco vago, un ligero ruido...

En los instantes del silencio misterioso,
cuando surgen de su prisión los olvidados,
en la hora de los muertos, en la hora del reposo,
¡sabréis leer estos versos de amargor impregnados...!

Como en un vaso vierto en ellos mis dolores
de lejanos recuerdos y desgracias funestas,
y las tristes nostalgias de mi alma, ebria de flores,
y el duelo de mi corazón, triste de fiestas.

Y el pesar de no ser lo que yo hubiera sido,
la pérdida del reino que estaba para mí,
el pensar que un instante pude no haber nacido,
¡y el sueño que es mi vida desde que yo nací!

Todo esto viene en medio del silencio profundo
en que la noche envuelve la terrena ilusión,
y siento como un eco del corazón del mundo
que penetra y conmueve mi propio corazón.

miércoles, 28 de enero de 2009

En esta clase solamente hay un radiador eléctrico. Cuando no hay luz, no hay radiador. Ést@s son mis alumn@s...

martes, 27 de enero de 2009

Camino del Acebo en mayo

Viñeta de Liniers

Viñeta de El roto en El país, 27 de enero de 2009

Hace como un mes, comí con Mónica (mi hermana) en un restaurante de la calle Agumosa (Lavapiés, Madrid, España) que antes era una «casa de comidas» que se llamaba «El económico» justificadamente y no como ahora... . Me llevaba un trozo de emperador a la boca cuando de repente, ¡oh sorpresa y esta manía de mirar hacia arriba y ver lo que no se debe, cual conejita Marcela!... ¿Qué ven mis ojos? ¡Una cámara en la esquina del local! Claro, esto lo digo así ahora, porque, en aquel momento fue tal mi ofuscación que sólo fui capaz de preguntar (pero muy bajito, con ese pánico que me dan a mí las fronteras —es que me crié en tiempos de Franco y entonces, ante cualquier problema, siempre se decía que se iban a «cerrar las fronteras» y, acto seguido, en las calles solían aparecer policías a caballo y el ejército permanecía acuartelado y más cosas de las cuales prefieron no acordarme, de lo cual yo deduje que eso era una especie de oscuridad, frío y dolor terrible y todavía no me he repuesto... Me pasa lo mismo cuando paso bajo un arco detector: siempre creo que va a pitar—. Sé que es miedo, lo que no sé es cómo desprenderme de él (como de tantas otras cosas. En fin). Tras esta digresión, vuelvo a lo que iba. Le pregunto a Moni: «¿Eso de la esquina es una cámara?». Y Mónica, que es mucho más tranquila y racional que yo, contesta: «Pues eso parece.». Pero, aparte de ser tranquila y racional, es periodista, y enseguida le salió el asunto ése de los derechos y que si tienen-obligación-de-avisarlo-y-que-debía-poner-en-la-puerta... Me dio tanta rabia (y tanta pena) que no he vuelto por el local. Ni pienso, claro. Lo diré con palabras de Luis Cernuda: «La seguridad, ese insecto / que anida en los volantes de la luz...»
O sea, que a mí lo de los espías de la Comunidad de Madrid me la trae al pairo... Pero a mis colegas y a mí que nos dejen en paz...

lunes, 26 de enero de 2009

Hattori Hanzo: ¿Qué quiere usted de Hattori Hanzo?
Beatrix Kiddo: Necesito una katana.
HH: ¿Para qué necesita una katana?
BK: Para matar ratas.
HH: Deben de ser ratas muy grandes para necesitar el acero de Hattori Hanzo.
BK: Enormes.
[...]
«Si en tu viaje, los dioses se interponen en tu camino, este acero los atravesará. Guerrero de pelo amarillo, vete». (Kill Bill, vol. 1, Quentin Tarantino)
¡Qué gusto, en el invierno, cuando calentábamos las zapatillas encima de la estufa y después nos las poníamos en los pies, ateridos!... (y comíamos pipas o castañas cocidas...). Supongo que lo de las zapatillas debe de ser malísimo para la circulación. Y las castañas, ya se sabe...
¡Si es que me aburro a mí misma de tanta queja, joé! ¿Cómo voy a escribir? Si es que cuando escribo me sale la vena raja-corazones y pongo la pantalla hecha un asquito... Yo me eduqué (perdonadme) con Tolstoi, Dostoievski y los cantautores (Serrat, Aute, Luis Pastor, Sabina, Paco Ibáñez). Y no reniego ni de uno ¿eh? También con las folclóricas, sí. ¿Habéis escuchado a Marifé de Triana cantando "Torre de arena"? (por si alguien no la conoce: http://es.youtube.com/watch?v=Hqc-o9xEkAA): "Todo es mentira, todo es quimera, todo es delirio de mi dolor"... Ojito: "Todo es delirio de mi dolor". Y, claro, con esta educación sentimental (gracias, Flaubert) así nos (me) va... Lola Flores "Pena, penita, pena" ("Cordeles de esclava yo me ceñiría por tu libertad"). Besos, Remedios... ¿Os pensáis que le viene de gratis lo de "La Faraona"?). Atended:



Creo que los que me conocéis notaréis cierta semejanza de gestos (no sólo físicos, también acomodamientos mentaemocionales...) Pues por eso no escribo yo y me refugio en la pedanteria de utilizar la literatura de los otros. Lo dicen tan bien... Y creo que no doy tanto la vara...

domingo, 25 de enero de 2009

«Vivir es ser otro. Y sentir no es posible si hoy se siente como ayer se sintió: sentir hoy lo mismo que ayer no es sentir—es recordar hoy lo que ayer se sintió, ser hoy el cadáver vivo de lo que ayer fue vida perdida». (Fernando Pessoa, Libro del desasosiego)

sábado, 24 de enero de 2009

Sublimando 1



Por mucho que lo intente (y llevo un rato intentándolo), hoy soy incapaz de estirar bien el nórdico...

Sally bunburizada


Cobijo 2

Viento y Capitalismo

Noche de viento, que giraba en la corrala quejándose como si portara todo el dolor del mundo... Y, claro, a huevo me lo puso: «Entonces empezó el viento, tibio, incipiente, lleno de voces del pasado, de murmullos de geranios antiguos, de suspiros de desengaños anteriores a las nostalgias más tenaces [...] Estaba tan absorto, que no sintió tampoco la segunda arremetida del viento, cuya potencia ciclónica arrancó de los quicios las puertas y las ventanas, [...] y desarraigó los cimientos. [...] Antes de llegar al verso final ya había comprendido que no saldría jamás de ese cuarto, pues estaba previsto que la ciudad de los espejos (o de los espejismos) sería arrasada por el viento y desterrada a la memoria de los hombres en el instante en que Aureliano Babilonia acabara de descifrar los pergaminos y que todo lo escrito en ellos era irrepetible desde siempre y para siempre, porque las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra» (Gabriel García Márquez, Cien años de soledad)

viernes, 23 de enero de 2009

Sublimando...

Sánchez Ferlosio (Rafael) «Pecios. El Mal es un comodín ideológico», El país, 22 de enero de 2009:

(Confianza) Algunas aprecian la coherencia o congruencia como una prueba de honradez en la conducta o como una garantía de verdad en el razonamiento, pero, al cabo, tiene un punto de vanidad estética: vale poco más que la rima, pero es mucho más peligrosa.

(Perlas de la lengua) Se encuentran a veces en los textos más modestos como aquel de Las hijas de un sevillano que cantan las niñas saltando a la comba: «Un día a la más pequeña / le tiró la inclinación / de irse a servir al rey / vestidita de varón». ¡Pero qué maravilla es ésa de «le tiró la inclinación»!.

(Anacarsis) Cada vez más ejemplarmente piadosa resulta hoy en día la respuesta del escita Anacarsis, que visitó Atenas en tiempos de Solón, cuando los atenienses le preguntaban que por qué no tenía hijos: «Por amor a los niños».

(Españoleces) «A rajatabla», «a machamartillo», «verdades como puños».

jueves, 22 de enero de 2009

«Ya de por sí, los "normales" que vivimos en el barrio somos bastante anormales...» (Ana, del bar Aguardiente)

«No hay cuestas abajo en lavapiés...» (Favio, un kebrao italiano que tiene dos dioses: Maradona y Fabrizio de André...) Vive en el barrio, klaro.


En la esquina de mi calle hay: una frutería, un ultramarinos (¡sí, todavía quedan!), una panadería-pastelería (Marta: hacen unos roscones...), un bar («que no te cierren el bar de la esquina...», aunque a mí el que no me tienen que cerrar es el de Mesón de Paredes...) y unos pivotes pintados con la bandera multicolor. Falta una librería... Y ya podríamos hacer el pacto con el diablo como en la época medieval.
Llueve en la corrala y, sin embargo, la vida sigue... (¿o acaso no advertís los buzos de color rosa?)

«Cuando iba el otro día en el tren me erguí de pronto feliz sobre mis dos patas y empecé a manotear de alegría y a invitar a todos a ver el paisaje y a contemplar el crepúsculo que estaba de lo más bien. Las mujeres y los niños y unos señores que detuvieron su conversación me miraban sorprendidos y se reían de mí, pero cuando me senté otra vez silencioso no podían imaginar que yo acababa de ver alejarse lentamente a la orilla del camino una vaca muerta muertita sin quien la enterrara ni quien le editara sus obras completas ni quien le dijera un sentido y lloroso discurso por lo buena que había sido y por todos los chorritos de humeante leche con que contribuyó a que la vida en general y el tren en particular siguieran su marcha»
(«Vaca», Augusto Monterroso)
«Unos gobiernan el mundo, otros son el mundo» (Fernando Pessoa, Libro del desasosiego)
«Benditos aquellos que no confían su vida a nadie» (Fernando Pessoa, Libro del desasosiego)

Y ahora que lo escribo, me doy cuenta de que tiene doble lectura...

miércoles, 21 de enero de 2009

Han sufrido los sinsabores de la vida.
Por eso, en el momento de despedirse,
ninguno de los dos dice nada,
porque no saben qué decir.

Sólo aciertan a murmurar;

—Nieva.
—Vaya, es cierto, nieva. La nieve al caer es realmente preciosa.
—Cierto, preciosa.
—Vaya, nieva...

(Jimmy Liao, Hermosa soledad)





http://www.nodo50.org/
«Compruebo que, unas veces alegre, otras contento, estoy siempre triste» (Fernando Pessoa, Libro del desasosiego)

martes, 20 de enero de 2009

Para reconciliarme con la vida, para no entrar ni en un vértigo ni en otro, para que no se me olvide mirar y discernir dónde está el enemigo, para diferenciar unas cosas de otras, y estar al lado de quien debo por clase y condición, acudo a mi gente...
En la facultad, conocí a una estudiante negra («afroamericana», para los que les guste el lenguaje políticamente correcto... Pero, fonéticamente, no tiene color: mucho más interesante negro que afroamericano, ¡dónde va a parar!...)
«Al lío, profe», que diría Libertad...
Ella (la estudiante estadounidense, no Libertad) está ahora mismo en Boston (con un frío de la de dios...) y nos envía este mensaje (nota: sabe PERFECTAMENTE el significado de la palabra «kompañera»: incluso el significado del uso de la k...)
(aunque no me creáis, en este momento anuncian la aparición de Barak Obama...)
El mensaje dice: «Hola kompaneras!!! Me siento muy emocionada hoy. La combinacion del dia Martin Luther King, Jr y la inauguracion de Obama que ocurrira manana es increible. Me pone a llorar un poco con lagrimas de felicidad porque es un momento en nuestra historia que ni mis padres ni yo crearan que pasara. Me da bastante esperanza en la condicion de ser humano. Quise compartir mis pensamientos con vosotras».
Pues eso... Con vosotros, siempre, contra ellos (¡joer, qué grande me ha quedado todo esto! Pero ahí va...)
Cambio significativo: que Obama anuncie duras restricciones a Israel por los asesinatos en Gaza.
A pesar de esa cara post-orgasmo, el López está castrado...

domingo, 31 de agosto de 2008

En la cola del pollo del Hiper Usera:
Señor 1 (español): ¿Y tu hermano se ha casado?
Señor 2 (ecuatoriano): Pues... más o menos, no.
Me pregunto si será una cuestión antropológica...

domingo, 3 de agosto de 2008

Ayudo a mi madre a bajar su andador:
Mi madre: Gracias, hija. Tú sí que vales.
Yo: Sí, todavía no sabemos para qué, pero...
Mi madre: ¡Anda! Para ti misma y... (lo que dijo después supongo que forma parte de la normalidad porque se me ha olvidado)


Un poco después, en la Filmoteca:
Señor 1: (respeto a El gran silencio, la peli de los monjes que no hablan...): Es una maravilla.
Señor 2: ¿Tú la has visto ya?
Señor 1: No, pero por eso, por eso...
Lo que confirma que el misterio sigue tirando...
«Las inteligencias superiores han de funcionar entre contradicciones, y sabiendo que las cosas son irremediables, actuar como si no lo fueran» (Jorge Semprúm en la Semana Negra de Gijón citó un cuento de Fitzgerald...)

lunes, 19 de enero de 2009

Queda un año para que Tim Burton estrene «Alicia en el país de las maravillas»...

«La Oruga y Alicia se estuvieron mirando un rato en silencio: por fin la Oruga se sacó la pipa de la boca, y se dirigió a la niña en voz lánguida y adormilada:
—¿Quién eres tú? —dijo la Oruga.
No era una forma demasiado alentadora de empezar una conversación. Alicia contestó un poco intimidada:
—Apenas sé, señora, lo que soy en este momento... Sí sé quién era al levantarme esta mañana, pero creo que he cambiado varias veces desde entonces.
—¿Qué quieres decir con eso? —preguntó la Oruga con severidad—. ¡A ver si te aclaras contigo misma!
—Temo que no puedo aclarar nada conmigo misma, señora —dijo Alicia—, porque yo no soy yo misma, ya lo ve.
—No veo nada —protestó la Oruga.
—Temo que no podré explicarlo con más claridad —insistió Alicia con voz amable—, porque para empezar ni siquiera lo entiendo yo misma, y eso de cambiar tantas veces de estatura en un solo día resulta bastante desconcertante».

Moni: la cara de Alicia es exactamente igual a la cara de la señora esposa de Burton, Helena Bonham Carter... ¿O estoy obsesionada?...

«El miedo a los bárbaros es lo que amenaza con convertirnos en bárbaros» (Todorov)

Recuerdos: quemaduras en las mantas o donde el amor ardió... Y esta idea (que no es del todo mía) me recuerda un poema de Angelín:

Todo lo consumado en el amor
no será nunca gesta de gusanos.

Los despojos del mar roen apenas
los ojos que jamás
—porque te vieron—,
jamás
se comerá la tierra al fin del todo.

Yo he devorado tú
me has devorado
en un único incendio.

Abandona cuidados:
lo que ha ardido
ya nada tiene que temer del tiempo.

(«Inmortalidad de la nada», en Muestra, corregida y aumentada, de algunos procedimientos narrativos y de las actitudes sentimentales que habitualmente comportan, de Ángel González)

sábado, 17 de enero de 2009

Cobijo 1

Lúcidos: camareros de Madrid que antes disfrutaban con nuestro amor y ahora advierten mi tristeza.

viernes, 16 de enero de 2009

... poniendo belleza al horror. Últimamente me encanta usar gerundios. Será porque los profes lo prohibían... (justo cuando escribía esto, llama «el profe», le cuento lo que hacía y me dice que él no... No le digo nada, porque no tiene el chocho pa'ruidos, pero pienso: «Claro, tú sabes lo que significa "durativo", "descriptivo" e "inmediatamente anterior"...»). Volviendo (¿lo ves?) a lo que había empezado, hay dos flacas-flacas divinas (cultura católica, ¿qué pasa?): Marisa Fresno y Ute Lemper... Y cuando Ute canta «Youkali» (letra: Roger Fernay), de la obra Marie Galante, de Kurt Weill, te dan ganas de reconciliarte con el mundo... Y remendar la esperanza (tal como Sally se remienda a sí misma —¡toma proyección!— en Pesadilla antes de navidad, de Tim Burton). César, Julia: besos. Con Palestina.



Es casi al fin del mundo.
Mi barca vagabunda,
Llevada por las olas,
Allí me guió un día.

La isla es diminuta,
Y el hada que la habita,
Amable nos invita
A hacer su recorrido.

Youkali
Es el país de los deseos.
Youkali
Es la fortuna y el placer.

Youkali,
La tierra en que se dejan los cuidados.
Es en nuestra noche
Igual que una luz,
La estrella a seguir
Es Youkali.

Youkali,
La fe en las promesas pronunciadas.
Youkali,
País de los amores compartidos.
Es la esperanza
Que está en el corazón de los humanos,
La libertad
Que nos aguarda el día de mañana.

Youkali
Es el país de los deseos.
Youkali
Es la fortuna y el placer.
Pero es un sueño, una locura
¡No hay ningún Youkali!

Y la vida nos lleva
Cansina, cotidiana.
Mas la pobre alma humana
Buscando siempre olvidar,

Para huirse de la tierra,
Supo encontrar el misterio
Donde los sueños habitan
En cierto Youkali.

Youkali
Es el país de los deseos.
Youkali
Es la fortuna y el placer.

Youkali,
La tierra en que se dejan los cuidados.
Es en nuestra noche
Igual que una luz,
La estrella a seguir
Es Youkali.

jueves, 15 de enero de 2009

«Palestina» (Lluís Llach)

El teu nom una rosa, el teu nom Palestina. / El teu nom un bell estel a l’Orient. / El teu nom esperança, el teu nom una espina, /el teu nom mirall precís que ens reflecteix.

Més enllà de les ones d’un mar que ens aveïna / et cantem el pervindre, el teu nom el coratge, / el teu nom Palestina.

Dels teus camps del pell bruna t’arrabassen els arbres / com si així et desarrelessin el demà. / Els teus fills els soterren quan encara somriuen / esperant que així el teu ventre es torni un erm.
Naixeran oliveres de destí mil·lenari / perquè els ocells hi cantin el teu nom que és coratge, / el teu nom Palestina.

Quan et nafren els braços, l’odi esdevé feixisme / colpejats pels qui escarneixen llur passat. /Seran les teves ales, d’un vol que veuràs lliure / si s’allunya la venjança del teu cor.

Més enllà de les ones d’un mar que ens aveïna / et cantem l’esperança, el teu nom és pervindre, / el teu nom Palestina.



Tu nombre una rosa, tu nombre Palestina. / Tu nombre una hermosa estrella en Oriente. / Tu nombre esperanza, tu nombre una espina, / tu nombre espejo fiel que nos refleja.

Más allá de las olas de un mar que nos avecina / cantamos tu porvenir, tu nombre que es coraje, / tu nombre, Palestina.

De tus campos de piel morena arrancan tus árboles / como si así desarraigaran tu mañana. / Entierran a tus hijos cuando aún sonríen / esperando convertir tu vientre en un yermo.

Nacerán los olivos de destino milenario / para que los pájaros canten en ellos / tu nombre, que es coraje, / tu nombre, Palestina.

Cuando hieren tus brazos el odio se hace fascismo: / los golpean quienes escarnecen su pasado. / Serán tus alas para un vuelo que pronto verás libre / si destierras la venganza de tu corazón.

Más allá de las olas de un mar que nos avecina / cantamos tu esperanza: tu nombre es porvenir, / tu nombre, Palestina.




Fuente: Prensa del frente (tomo las fotos de www.nodo50.org)

«Canción de palacio # 7» (Nacho Vegas)

... pensaba yo que esta canción de Nacho Vegas era metafórica, porque la veía desde mi realidad, mi palacio de papel (léase: libros). No se me había ocurrido salir un poquito hacia la realidad-real. Y es extraño, porque uno de los personajes de mi barrio (algún día iniciaré un apartado dedicado exclusivamente a ellos), Juanito, podría ser el protagonista de esta historia. Pido perdón por estar en demasiadas ocasiones en las nubes... En fin, que, cuando vi el vídeo (que es de erielito, según el youtube) me dije: «Qué mala lectura haces de la realidad». Y eso que presumo de verla de forma caleidoscópica... Pues sí que..., como las moscas será. Siento no poder deciros que lo disfrutéis (aunque es hermosa la canción y hermoso el video. Pero doloroso también. Como la vida misma, vaya). Ahí va

miércoles, 14 de enero de 2009


Dice Julio Cortázar en Rayuela: «Andábamos sin buscarnos, pero sabiendo que andábamos para encontrarnos».
Y dice Jimmy Liao en un poema que se titula «6 de abril nuboso» (en Hermosa soledad):


Abren y cierran puertas sin cesar,
se abre una puerta y se vuelve a cerrar,
se cierra y se vuelve a abrir.

Buscan sin cesar al otro
y después de encontrarlo, se separan,
y después de separarse continúan buscándose.
... Pero yo he visto beber
hasta en los charcos del suelo.
Caprichos tiene la sed.

(Don Antonio Machado). Y punto.
Cuando les digo a mis alumn@s que no tengo tele, ya sé lo que viene a continuación: «¡Hala, ¿y ordenador?». Y yo me callo, porque son muy jóvenes y no entenderían (no por falta de capacidad sino de experiencia) que tengo callo en el dedo de abrir el correo para no encontrar mensajes... Y recuerdo un poema de Antonio Orihuela que se titula «El ahorcado»:

Los niños me proponen un juego:
adivinar palabras.

Se marcan tantos espacios en blanco como letras tiene la palabra
y se pinta al lado una horca.
En ella, por cada error,
se dibuja un miembro del cuerpo humano,
pierdes si,
antes de encontrar la palabra,
tus errores completan la figura del ahorcado.

Cinco huecos en mi palabra:

D O L O R

Recorren arriba y abajo el abecedario,
pero aún no encuentran en sus vidas nada semejante.

En el papel,
se balancea un muerto.

Acabo de oír en la radio que el ministro de Asuntos Exteriores español, Moratinos, ha hecho unas declaraciones en las que se muestra «cautelosamente optimista» respecto a la evolución del «conflicto» en Gaza. Entro en google, busco y compruebo que es un sintagma utilizado muuuuchas veces: para referirse a la situación palestina, argentina, mexicana, salvadoreña, económica (en general). Es decir, uno se muestra optimista (de forma cautelosa) cuando todo se ha ido al carajo. Y es que el optimista no admite modificadores. Jamás cabe el miedo en el optimismo. Y la cautela siempre implica un alto grado de temor. Y además, joder, que han muerto más de 800 personas en Gaza. Más de 800 personas, que se dice pronto pero se asimila tarde... ¿Dónde la cautela, dónde el optimismo, dónde la vergüenza de Europa?
El roto en El país (13 de enero de 2009)

Mar con aguas de río: transparentes y frías. No había playa, era más bien una escollera de piedras naturales y oscuras... Iba a tirarme de cabeza, pero alguien me decía que las rocas estaban repletas de calaveras...

martes, 13 de enero de 2009

«Mas ¡ay!, que Pipá era de los que se rompen, pero no se doblan.
—Los fantasmas no se sientan —estuvo por decir, pero toda explicación la juzgaba indigna de su categoría de muerto y dio la callada por respuesta» («Pipá», Leopoldo Alas, Clarín)
Me ha gustado La vida ante sí porque habla de amor. Un amor contado en primera persona, sin esquemas ni previsiones. Un amor que va viviendo; un amor al que vemos respirar en un aire viciado: con asma, como la señora Rosa. Con ceguera, como el señor Hamil. Amor vestido de fealdad y pasión con máscara de la violencia: la señora Lola —travesti ex-campeón de boxeo—: Boca di rosa senegalés y parisina. Dualidad completa: cuerpo y alma.

Protección, soledad, miseria y realidad conjugados en las palabras de un niño que vive así: «En la vida siempre se tiene pánico»; «Yo no sabía qué ocurría, menos aún que de costumbre, y eso da todavía más miedo»; «Yo hubiera preferido tener un padre que tener un héroe»; «Es siempre en los ojos donde la gente está más triste»; «Y es que tenía dentro cosas maravillosas que no podían expresarse y se quedaban en su corazón»; «Para tener miedo no hacen falta motivos, Momo»; «Aunque lo más difícil de curar no son las enfermedades»; «El señor Hamil es un gran hombre, pero las circunstancias no le han dejado llegar a serlo»; «Cuando uno no tiene al lado a nadie que le quiera, empieza a convertirse en grasa»; «Y es que a mí la felicidad no me tira. Sigo prefiriendo la vida»; «No creo en las cosas rarar, porque no veo qué pueden tener de diferente»; «La ley está para proteger a las personas que tienen algo que proteger de los demás»; «Cuando se es un crío, para ser alguien hay que ser muchos»; «Yo no voy a lamerle el cuelo a la vida para ser feliz. Yo a la vida no la maquillo, me cago en ella. No nos llevamos bien»; «A veces resulta hasta gracioso ver hasta qué punto se esfuerzan las coas por ser lo que son»...

«Siempre me ha inquietado un extraño poema de Gautier: "La cena de las armaduras". Esos espantajos vacíos que se reúnen macabramente a cenar en torno a una mesa, me parecen imagen viva —por no ser precisamente otra que espectros invisibles que llenan el hueco de sus armas y las mueven por dentro— de esas otras mesas a cuyo alrededor se sientan personajes reales: académicos, consejeros de administración, ministros de un Gobierno, jefes del Ejército, etc. Creo que en nuestro tiempo los hombres se enmascaran de hierro invisiblemente; llevan armaduras cerradas e impenetrables para defenderse. Por eso tal vez el hombre moderno no se encuentra a sí mismo desesperadamente solo, sino angustiosamente aislado» (José Bergamín, Aforismo de la cabeza parlante)

... pregúntale al cuerpo.

«Brujita» (Nacho Vegas)



Animación: Bunburylavski
«Era el tiempo de la espera, la infecundidad y el desconcierto; todo estaba confundido, todo tenía el mismo valor, idénticas proporciones, un significado equivalente, porque todo estaba desprovisto de importancia y sucedía fuera del tiempo y de la vida» (Juan Carlos Onetti, La vida breve)

lunes, 12 de enero de 2009

Manifestación en Madrid, 11 de enero. A veces, cuesta ser pacifista...

















Hoy hace un año que nos quedamos desangelados...












«Todos ustedes parecen felices...»

... y sonríen, a veces, cuando hablan.
Y se dicen, incluso,
palabras
de amor. Pero
se aman
de dos en dos
para
odiar de mil
en mil. Y guardan
toneladas de asco
por cada milímetro de dicha.
Y parecen —nada
más que parecen— felices,
y hablan
con el fin de ocultar esa amargura
inevitable, y cuántas
veces no lo consiguen como
no puedo yo ocultarla
por más tiempo: esta
desesperante, estéril, larga,
ciega desolación por cualquier cosa
que —hacia donde no sé—, lenta, me arrastra.

(en Áspero mundo, de Ángel González)

sábado, 10 de enero de 2009

Al salir la luna, lloré.

Una cabeza de ballena asomó de repente en el agua
y, ante mis ojos, se puso a bailar y cantar alegremente.

Pero yo no pude contener el llanto.
¿Es interminable el caudal de desdicha que alberga
mi corazón?

(«2 de febrero frío», en Hermosa soledad, de Jimmy Liao)

viernes, 9 de enero de 2009

Más kebrás: Moni, Alicia y Ana...
«Ocho y medio» (Nacho Vegas)
Miro al techo que hoy ha vuelto a gotear; hacía tiempo que no llovía así. Y cada gota golpeando contra los cacharros de metal me hace pensar unas veces en sangre y otras veces en ti. Lo que en realidad viene a ser lo mismo. Lo que, por crueldad, viene a dar igual. O puede ser un ángel que una vez perdió la fe y fue expulsado, y que ha venido a agonizar justo encima de mi hogar y estas gotas sean sus lágrimas. O puede que sea hora de entrar ya en razón y llegar a comprender que dentro de este horror no hay literatura, no, y eso tú lo sabes bien a fuerza de caer en una trampa mortal que en el tiempo dura ya ocho años y medio. Seré muy breve; te quiero, y esto duele.

Y vino un pájaro a posarse en mi ventana. Tenía una ala rota y su plumaje era gris y azul. Y al acercar mi mano y comprobar que no echaba a volar supe de inmediato que lo enviabas tú. Lo tomé entre mis garras y lo dejé morir, y cuando lo hizo aún llovía aquí. Y la sangre al gotear entre zarpas de animal presagió mi suerte, como un ave que voló de Madrid hacia Gijón aun herida de muerte, reescribiendo la espiral de prometer hacerlo bien, de cometer un nuevo error, de no saber pedir perdón o pedirlo demasiadas veces. Y aunque ahora escupo una oración helado de terror ningún dios responde aún. ¿Soy yo el que no ve o es que todavía no se hizo la luz? Seré muy breve; te extraño, y esto duele.

Y trato de encontrar una salida pero no recuerdo ni por dónde hemos entrado aquí. Y contemplo junto a mí el cadáver del que fui —según tú— en una ocasión, y es la mancha de humedad la de la herida mortal impregnada en el colchón. Y ahora que te oigo llorar en lugar de ir hacia ti me vuelvo a anestesiar y me limito a subir el volumen del televisor, o me concentro en recordar, para no pensar en ti, que tendría que llamar y que alguien venga a reparar la gotera de una puta vez, que ya cansé de recoger litros de agua gris, gris como un metal que un día relució y hoy lo cubre suciedad. ¿Qué se hace para amar lo que quise despreciar ya una y mil veces? Seré muy breve; te he perdido, y esto duele.
Si es por imaginar... Y si en lugar de caer nieve... ¿cayeran bombas? Por Gaza, con ellos.

http://www.nodo50.org/Concentraciones-solidarias-con.html
Algunos kebraos: Elli, Said, Alicia, Fran y Juanka...
En enero de 2005, también nevaba en Madrid. Y en Siena. Y a mí me quedaba un resto de esperanza...

jueves, 8 de enero de 2009

Tienen todas las bombas,
todos los tanques,
todas las pistolas,
todas las porras,
pero es a nosotros a quienes llaman radicales.

Tienen todas las multinacionales,
todos los bancos,
toda la pasta,
todos los políticos,
todas las universidades,
y sin embargo
es a nosotros a quienes llaman radicales.

Tienen todas las radios,
todas las televisiones,
todas las imágenes,
todas las informaciones,
todos los periódicos,
todas las voluntades,
y sin embargo
para ellos nosotros somos los radicales.

Tienen una mentira que dice que todo es verdad
y aún dicen que somos nosotros
los que estamos de más,
los radicales.

(«David contra Global», en Cómo ser un buen ciudadano destruyendo el mundo, de Antonio Orihuela)


El roto es, sin duda alguna, el mejor analista político de este país. En sus viñetas siempre está presente la vida masacrada por empresarios, crisis, estadísticas, paro, territorios...

Esta viñeta la publica hoy en El país. Y yo la inserto en este blog por Gaza y sus miembros amputados.

miércoles, 7 de enero de 2009

¡Coño con que el corazón no duele! Entonces, esto... ¿qué es?

«Díes claros estos últimos d'avientu, de cielos espeyaos y fríos. Los pomares, qu'hai nada yeren too esplendor cargaos de fruta, tán agora coles cañes desnudes como pidiendo clemencia al dios ciegu de la xelada. Hai, con too y con eso, rellumos d'esperanza. Pasáu el rigor del iviernu, nesti quiciabes antepar d'un rigor más bravu, podemos esfrutar de la lluz fría, d'un cielu azul que s'estiende, ensín una nube, sobre la isla desierta qu'habita dalquién que gasta'l nuesu nome y los nuesos apellíos. Nun ta mal despidise del añu con esti cielu, con esta lluz: anque mañana se vuelva a meter n'agua, que volverá, too nos recuerda que foi posible otru añu, otra perspectiva de ser.
Los díes claros dan pa pensar: somos, seremos. Ehí, a la vuelta de la esquina, enfilando pel degoladoriu del tiempu, ta un añu nuevu: 2009. Dica poco lo vivio será alcordanza, premonición d'un presente que, de momentu, escapa. Otru añu más, otra raya nel mangu escuru de la memoria. Los pomares, cargaos agora de tiempu, siguen afuracando colos sos raigaños la tierra xelao. La humilde pebida de trigu durme un tranquilu sueñu. Too volverá a biltar, too volverá a remanecer: vendrán díes y selmanes, estacines, taxis, llamaes por teléfonu. La vida seguirá siendo un misteriu»

(Xuan Bello, «Díes claros» de su columna Ríu arriba, Les noticies)

... y qué ganas de que tengas razón, Xuan...

Y si hay un fuego aprenderé a arder.
Y si empiezo a arder aprenderé a apagarme.

(Nacho Vegas, de «Canción de palacio #7»)
... por Palestina, con su gente. Contra la matanza.

Olvidé mis dos brazos, las piernas, las rodillas,
la manzana engañosa.
Olvidé cómo funciona el corazón
y el jardín de Eva al principio del tiempo.
Olvidé cómo funciona mi tiempo pequeñito.
Olvidé respirar con los pulmones.
Olvidé las palabras.
Temo yo por mi lengua.
Dejadlo, pues, todo como estaba
¡y dad vida de nuevo a esta lengua mía!...

(Mahmud Darwish, de Mural)
¿Cómo es posible tanto frío?

«Ambigüedad de la catástrofe»

Lo había perdido todo:
amor, familia, bienes, esperanzas.
Y se decía casi sin tristeza:
¿no es hermoso, por fin, vivir sin miedo?

(Ángel González, de Nada grave)