martes, 20 de enero de 2009

domingo, 3 de agosto de 2008

Ayudo a mi madre a bajar su andador:
Mi madre: Gracias, hija. Tú sí que vales.
Yo: Sí, todavía no sabemos para qué, pero...
Mi madre: ¡Anda! Para ti misma y... (lo que dijo después supongo que forma parte de la normalidad porque se me ha olvidado)


Un poco después, en la Filmoteca:
Señor 1: (respeto a El gran silencio, la peli de los monjes que no hablan...): Es una maravilla.
Señor 2: ¿Tú la has visto ya?
Señor 1: No, pero por eso, por eso...
Lo que confirma que el misterio sigue tirando...

No hay comentarios:

Publicar un comentario