viernes, 30 de octubre de 2009


«Los famas para conservar sus recuerdos proceden a embalsamarlos en la siguiente forma: Luego de fijado el recuerdo con pelos y señales, lo envuelven de pies a cabeza en una sábana negra y lo colocan parado contra la pared de la sala, con un cartelito que dice: “Excursión a Quilmes”, o: “Frank Sinatra”.

.....Los cronopios, en cambio, esos seres desordenados y tibios, dejan los recuerdos sueltos por la casa, entre alegres gritos, y ellos andan por el medio y cuando pasa corriendo uno, lo acarician con suavidad y le dicen: “No vayas a lastimarte”, y también: “Cuidado con los escalones”. Es por eso que las casas de los famas son ordenadas y silenciosas, mientras en las de los cronopios hay gran bulla y puertas que golpean. Los vecinos se quejan siempre de los cronopios, y los famas mueven la cabeza comprensivamente y van a ver si las etiquetas están todas en su sitio.»
.

Julio Cortázar, «Conservación de los recuerdos», en Historias de cronopios y de famas (aunque yo lo tomo del volumen 1 de Cuentos completos publicado por Alfaguara en 1994.


jueves, 29 de octubre de 2009

Para Joxan
.
Tripazón
: cuando la tripa paga los excesos del corazón.

París V

Conclusión 1: me gustan las ciudades con río.
Cosas que no debo hacer: engolfarme leyendo El espíritu áspero, de Gonzalo Hidalgo Bayal. Y sin embargo...

París IV



Joxan Goikoetxea & Idoia Laburu. A Paris - Francis Lemarque. Arreglos y producción: Joxan Goikoetxea. Auditorium Kursaal. Donosti, 2005

miércoles, 28 de octubre de 2009

«Descubro nuevos mundos simultáneos y ajenos, cada vez sospecho más que estar de acuerdo es la peor de las ilusiones. ¿Por qué esta sed de ubicuidad, por qué esta lucha contra el tiempo?»
.
¿Adivinan?... ¡Sí!, Cortázar... Fragmento del capítulo 21 de Rayuela...
.
¿Y qué me dicen de esto, pordiós?: «Pero el amor, esa palabra... Moralista Horacio, temeroso de pasiones sin una razón de aguas hondas, desconcertado y arisco en la ciudad donde el amor se llama con todos los nombres de todas las calles, de todas las casas, de todos los pisos, de todas las habitaciones, de todas las camas, de todos los sueños, de todos los olvidos o recuerdos. Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitás a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas en que me atormenta que me ames (cómo te gusta el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses), me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado, jamás Wrifht ni Le Corbusier van a hacer un puente sostenido de un solo lado, y no me mires con esos ojos de pájaro, para vos la operación del amor es tan sencilla, te curarás antes que yo y eso que me querés como yo no te quiero. Claro que te curarás, porque vivís en la salud, después de mí será cualquier otro, eso se cambia como los corpiños». (Este fragmento es del capítulo 93)

París III

Indudablemente, en una ciudad donde las bicis tienen espacio se vive de forma diferente. Si no me chirriara tanto, diría que tienen «calidad de vida». El aire sosiega... ¿Recuerdan lo que eso significa?... Reconocimiento del ritmo humano... Aunque, bueno, en esta foto el corazón (perdón, la rueda) está pelín maltrecho (disculpen de nuevo: abolladita ...)


.... Y qué les voy a contar de esta librería que estaba al lado de casa... Especializada en libros de arte. ¡Y no tenías a nadie pegado a tu espalda vigilando! Al contrario, podías disponer de tiempo y tranquilidad para mirar libros. ¿Recuerdan cómo era eso? Increíble...

.

martes, 27 de octubre de 2009

¡A la vuestra!

Y ahora tengo que llevar Rayuela como mi padre llevaba su cartera: con una goma. Y me encanta.

París II

«—Partís del principio —dijo la Maga—. Qué complicado. Vos sos como un testigo, sos el que va al museo y mira los cuadros. Quiero decir que los cuadros están ahí y vos en el museo, cerca y lejos al mismo tiempo. Yo soy un cuadro, Rocamadour es un cuadro. Etienne es un cuadro, esta pieza es un cuadro. Vos creés que estás en esta pieza pero no estás. Vos estás mirando la pieza, no estás en la pieza.

—Esta chica lo dejaría verde a Santo Tomas —dijo Oliveira.

—¿Por qué Santo Tomás? —dijo la Maga—. ¿Ese idiota que quería ver para creer?

—Sí, querida —dijo Oliveira, pensando que en el fondo la Maga había embocado el verdadero santo. Feliz de ella que podía creer sin ver, que formaba cuerpo con la duración, el continuo de la vida. Feliz de ella que estaba dentro de la pieza, que tenía derecho de ciudad en todo lo que tocaba y convivía, pez río abajo, hoja en el árbol, nube en el cielo, imagen en el poema. Pez, hoja, nube, imagen: exactamente eso, a menos que...»

.

Julio Cortázar, Rayuela, Barcelona, Edhasa, 1983 (cuarta reimpresión)















lunes, 26 de octubre de 2009

París I

Quiero ser vieja en París

.

La felicidad, la alegría, la amistad. El metro. El atasco. La manifestación. La noche. El Sena. Las carreras, los ojos pintados en dos segundos, la alegría. El cartel de El Gatopardo en la habitación. Cine, cine, cine... El Sena. Los tacones sobre el empedrado mojado. La alegría. Las carreras. ¡Nueve en punto, uf! El teatro dorado, abarrotado, hermoso, expectante. La alegría. La amistad. Los ojos brillantes, el Sena, la amistad. Tachia, hermosa y dorada. Paco y los fondos de Feito. El fondo azul, esa luz tan hermosa. Rubén, azul, la poesía... El concierto. Tres horas Breve, breve, breve. Un suspiro de placer. Joxan, el acordeón; Gorka, el saxo; César, el bandoneón... Paco, la poesía. La fiesta, el encuentro, el brazo derecho de Brassens, el vino, el exilio. París. El Sena. La alegría. Las erasmus que se cuelan («porque me ha dicho mi madre que estar en París y no ver a Paco es pecado mortal»). Grupis ancianas, grupis nosotras, grupis las erasmus (¡hay que ver cómo han cambiado las españolas que llegan a París, Goytisolo!). La belleza de las mujeres viejas. El Sena. La alegría, el «remojón a Paco», un postre con salmón, pepino y algo más... El euskera, el francés, el catalán. Mañana, cus-cús para cuarenta... Las lenguas aúnan y no distancian. La noche. El Sena. La altura. ¿Cómo no se cae rendido? Tres horas de concierto, dos horas atendiendo a la prensa... La alegría. El exilio. Se atreve con el flamenco. A capella. El ejemplo, el respeto. La alegría. («¿Has visto a mis novias, Julia?»; «París es el corazón del mundo, es una ciudad que vive hacia dentro»; «Mañana id a desayunar a St. Germain-des-Pres y luego callejead...». Si Paco lo dice, Paco lo sabe. Además, que la comadre y yo somos mucho de callejear [«¡Ay mi calle mía de mi alma!». Los crêpes a las seis de la mañana con los trabajadores africanos. París es África como Madrid es Hispanoamérica. Joxan sonríe aunque no sea el «a París» que él esperaba. ¿O porque no lo esperaba? David observa mi sorpresa. Jordi controla, Pep intenta administrar un sentimiento que no merece ni le corresponde. El descaro de las erasmus. Las viejas, hermosas, que pasean. Los libreros del Sena. La alegría. Sorgiñak. Notre-Dame y Quasimodo. Las vidrieras son los colores de Dios. La Quimera observa París. La alegría, la música, las confidencias, el cansancio. La mañana. La lluvia («moriré en París con aguacero»...). El Sena Los tejados. Saint Severin nos descubre. Las velas de fuego. El Sena. Las chorraditas compradas con tanto amor... La rue de Seine. La amistad. Observar cómo hace una para llegar a ser vieja parisina. El arco de Quai de Conti. La Maga, las fruterías, el marrón-glacé... El cronopio sobre el nombre. Cementerio de Montparnasse, rosa blanca para Julio, roja para Carol. También está Rogelio, el hermano de Paco. No lo vemos pero lo recordamos (también los recuerdos pueden ser prestados). Llueve. Deseo de ser vieja en París. La paz. St. Louis en Ile (gracias, J2). El Sena. La República está a la izquierda. La alegría. Todos dicen I love you... Los amantes de Pont Neuf... Los cuatrocientos golpes. La última escapada. La mujer de al lado. El último metro. Cine, cine, cine... Comida en Le chant des voyelles (el canto de las vocales. Filólogas, al fin...) «El jefe está borracho (dice él, coqueteando. Y trae dos copas de champagne afrutado... ¡uf, uf, uf! No dejarnos ir). El Sena, la alegría. Deseo de ver a las personas amadas y deseo de no abandonar París. O, tal vez, de que París no nos abandone... Lo malo, para otra entrada. Porque poco tiene que ver con nosotras...



jueves, 22 de octubre de 2009

Este cuadernín permanecerá cerrado por ausencia parisina hasta el próximo lunes. Disculpen las molestias... En breve volveremos a tarambanear.

¡Allá vamos, con todo y Miguel en la maleta!...
.
.

.

miércoles, 21 de octubre de 2009




«—En el fondo —dijo Gregorovius—, París es una enorme metáfora» (comienzo del capítulo 26 de Rayuela, Julio Cortázar)


Paco Ibáñez aquí

martes, 20 de octubre de 2009

Sé que el único canto,
el único digno de los cantos antiguos,
la única poesía,
es la que calla y aún ama este mundo,
esta soledad que enloquece y despoja.
.
Antonio Gamoneda, Esta luz (poesía reunida, 1947-2004), Barcelona, Galaxia-Gutenberg/Círculo de Lectores, 2004 (epílogo de Miguel Casado)
.
Qué bonita palabra: epílogo...

lunes, 19 de octubre de 2009

... Esas primeras imágenes de Tom Waits tocando... ¡Uf, uf!
.
.

domingo, 18 de octubre de 2009

En Chile utilizan una expresión maravillosa: «Conversar un vino» «Vamos a conversar un vino» o «Quedemos y conversamos un vino». Claro, porque cuando uno va a hablar, charlar, discutir o pasar el rato, puede servir una caña, un vermú o un refresco, pero cuando uno quiere un encuentro y darle tiempo a la palabra... conversa un vino. Es que incluso la imagen, la mera imagen, es hermosa... Igual para la soledad: una llega tras pelear por ahí el día, se ducha, da de comer al gato, pone los pies sobre una banqueta y... toma un vino en una copa de cristal grande, de esas que parecen una pecera, dándole espacio (aunque he de reconocer que yo me lo sirvo casi siempre en un vaso de sidra... Me gusta.)

.

¡A la vuestra!...

«Al llegar a este punto, sin embargo, Alicia comenzó a sentirse muy dormida, y continuó diciendo así, entre sueños: “¿Comerán murciélagos los gatos? ¿Comerán murciélagos los gatos?”, y a veces también se le escapaba un “¿Comerán gatos los murciélagos?”, pues como veréis, ya que no sabía cómo contestar a ninguna de las dos preguntas, no importaba cuál de las dos se hiciera»,
.
Lewis Carroll, Alicia en el país de las maravillas, Madrid, Alianza Editorial, 1981 (9ª edición). Traducción de Jaime de Ojeda.
Esta foto me la manda La Moni y me ha recordado un refrán que ha perdido su sentido: «En Madrid, nueve meses de invierno y tres de infierno»... ¡Ja! Compruebo, de nuevo, la relación de la literatura con su contexto histórico...

Esta foto la he copiado del blog de las 23 pandoras

sábado, 17 de octubre de 2009

La vendimia en Hungria fotografiada por un japonés...

Costa-Gravas estrena peli: Edén al Oeste y lo entrevistan en El país...

.

«Todavía quedan muchos temas en la recámara de este retratista de las miserias y las injusticias, pero hay uno que le tienta especialmente. "El capitalismo, esa pasión por el dinero. Dinero, dinero, tener más coches y más grandes, una casa en el campo, piscina, eso es lo que mueve hoy al mundo. En el pasado hice una película, Consejo de familia, que creo que no me salió bien del todo porque lo que yo quería era mostrar que ahora la sociedad piensa más en la cantidad que en la calidad de la vida. ¿Y dónde está esa calidad? En las relaciones, en el amor, en el humor, en cómo recibimos al extraño. Es aquí donde Europa puede representar un papel importante y es lo que yo les reprocho a los dirigentes y políticos europeos. Europa ha vivido todo lo peor, las masacres, las guerras más terribles, junto a lo más maravilloso, el arte, la filosofía, la literatura. ¿Y qué hacemos ahora que estamos juntos en la Unión Europea? Hablar de economía, ver dónde se gana más dinero. Cuando cayó el muro de Berlín pensamos que por fin el mundo iba a ser diferente, pero no, es peor. ¿Qué le estamos diciendo a la juventud sobre la necesidad de crear un mundo mejor? Que todo, el medio ambiente, el paro, la economía, que todo es peor, que no hay esperanza. No proponemos una vida mejor, sólo que cada vez vamos hacia un mundo más oscuro".»

viernes, 16 de octubre de 2009


Me encanta este cuento de Cortázar... que Liniers homenajea... Y Los idiotas, de Von Trier [obsesión] donde Stoffer dice: «¿Para qué sirve una sociedad cada vez más rica si no hace más feliz a nadie?»

Sigo en el camino de pensar en el tiempo y he descubierto el Mediterráneo: a la postre son pocas cosas las que importan: nacer, descubrir, morir. He elegido el indefinido «pocas» para que cada cual pueda hacer su particular lista... El «descubrir», para mí, es encontrarse con cosas que te transforman de una u otra manera: el amor, la política (es decir, el descubrimiento del otro y de los otros. Y ahora se me ocurre, ¿podría darse lo uno sin lo otro? No. Seguro que no) y la literatura. Los tres elementos que configuran este pequeño universo que cabe en el vacío casi.

.....Pocas las personas que provocan en ti una transformación real. Por desgracia, casi siempre pasan desapercibidas (dice Nacho Vegas en una de sus canciones: «¿Por qué para ser feliz es preciso no saberlo?»). En mi caso, hay varias que sé que me marcaron el camino sin pretenderlo y sin que yo me diera cuenta.

.....La primera es la señorita Encarna, mi maestra de párvulos, a la que, cada vez de forma más nítida, recuerdo guiándome la mano para hacer la «a» (y, en este momento, las tendencias pedagógicas me importan poquíííííísimo). Llevaba una bata azul. A mí esto siempre me llamó la atención porque las otras «seños» pertenecían a la orden de las batas blancas...

.....Otro es «el Nano», Joan Manuel Serrat (ya me andaban preguntando mis amigos que cómo todavía no lo había mencionado... «Id vosotros a buscarla, que yo ya la llevo dentro...»...). En febrero del año 76, yo cumplí doce años, me regalaron una máquina de escribir por mi cumpleaños, en junio murió mi padre y en verano yo me tecleé todas las canciones de Serrat. Díganme adónde se va con una educación sentimental de este calibre...

.....Y otro es Paco Ibáñez, que me puso delante la conciencia y la soberbia de clase. En una cinta philips regrabada de la regrabación de la grabación de una segunda grabación, tomé conciencia de que lo que yo sentía frente a algunas cosas tenía un nombre: injusticia. Fue por culpa de las imágenes que creaba a partir de un villancico de Gloria Fuertes que canta Paco: «San José tiene taller y es la portera María. Vengan sabios y doctores, a consultarle sus dudas, el niño sabelotodo, está esperando en la cuna...». Y de lo que marcaba la diferencia de mis muñecos con otros muñecos: «Hace mucho el dinero, mucho se le ha de amor, al torpe hace discreto y hombre de respetar...» antes de saber quién era Juan Ruiz, arcipreste de Hita. La grabación del Olympia de París, claro. Y ahora, 40 años después de aquel concierto, viajamos a París. De nuevo. Porque nueva suena su voz que acompaña como nadie la voz de la verdadera poesía, la que escuece cuando se dice, la que cuesta sacar porque busca un refugio ahí, al fondo, para que tanta brillantina no la enceguezca... La voz que deja que se oiga la respiración y su dificultad, que es ronca y poca voz que atrona el sentimiento. Y porque Paco, con tanta mezquindad e injusticias vividas, ha protegido su conciencia y su oficio, su mester en el más amplio sentido de la palabra, y todavía no logro saber cómo lo ha conseguido. Pero... mis respetos, señor.

.....Hay más, claro, pero otro día. Buenas noches.

jueves, 15 de octubre de 2009


.
Es la hora de partir, ¡oh abandonado!...

Paco Ibáñez en el Châtelet (París), 22 de octubre

El roto, hoy, en "El país"

Me pregunto, yo, a veces, cómo se puede ser tan grande...

lunes, 12 de octubre de 2009

Insisto: Anticristo es un peliculón. Mensaje en pantalla para las mujeres...
.
Unas rezan, otras leen, algunas bailan... Es la misma búsqueda: el consuelo. Emen hetan.
Las napolitanas de La Mallorquina (Puerta del Sol, Madrid). ¡Uf!

Ayer, salí a pasear con mi madre por Madrid. Fuimos hasta la Puerta del Sol porque ella tenía ganas de ver la reforma. Ante la estación de Cercanías: «¡Pero si esto es una tienda de campaña!»

_______ .


Antecedentes:

.

Mi ahijado D. tiene 10 años y es un cinéfilo empedernido. Su madre dice que la culpa la tengo yo, porque antes de que cumpliera su primer año le regalé Fantasía y luego un cinetoscopio (creo que le duró aproximadamente media hora, tirando por lo alto...). He de reconocer que es mi mejor culpa, la que no me produce ningún desasosiego. En realidad, si lo hubiera parido yo (si existiera Dios o éste fuera justo...), no saldría más parecido a mí (esto, en ocasiones, lo llevo fatal, claro...). Este verano vimos juntos Blade runner y la charla posterior duró como dos horas o así... «¿Quieres decir que...?» (es una de sus frases favoritas)

.

Hoy, me llama desde León:

.

—Madrina (esto va a ser como en la copla: «Que el hombre de mi corazón me llama sólo madrina...»), que hay una película que quiero ver contigo: Metrópolis.

(Sniff, sniff —emoción por mi parte—).

—Vale, D., a mí me la trajeron los Reyes un año, así que el sábado la vemos ¿vale?

—¡Vale! Adiós....

Piiiiiiii

_______

.

En Mesón de Paredes, hoy. Dos señores (70 o más) hablan, uno de ellos apoyado en una papelera:

.

Señor 1: ¡Hombre, que todo el mundo sabe que aquello fue un golpe de estado!...

Señor 2: Que no, hombre, que no, que los disturbios comenzaron justo después de las elecciones, que el pueblo se echó a la calle...

.

A veces, reniego de esa vergüenza que me impide pararme y entrar en conversación ajena, porque me hubiera encantado participar... Por otra parte, me recordó «La verdadera historia de la muerte de Francisco Franco», el maravilloso cuento de Max Aub que mi amigo Carlos Alba, Cellero, cuenta como nadie.

_______


Y, por culpa o gracias a (que, como siempre, nunca sabe una a qué atenerse...) ver el otro día Anticristo he decidido ver todo Von Trier. Terminé tan angustiada con Dogville que no me decidí a ver Manderlay. Y eso que me perdí, claro. O no. Me acojo al adagio que dice que las cosas llegan cuando deben llegar... Hoy la he disfrutado mucho. Probablemente, éste era el momento. Por cierto, aprovecho la ocasión para recordar a todas las mujeres que es importante que vean Anticristo. Duele, pero es una pedazo de historia...

domingo, 11 de octubre de 2009


El próximo miércoles día 14 se inaugura en la Biblioteca Nacional (Paseo de Recoletos, 20) un Congreso Internacional dedicado a la figura de don Américo Castro. El Congreso está dirigido por Julio Rodríguez Puértolas, catedrático de la UAM y reconocido discípulo de don Américo (pero también el profe...)
.
Participarán:

Miércoles 14: Juan Goytisolo, Francisco Muñoz Marquina, Enrique Cerdán Tato, Rodolfo Cardona, Raquel Arias Careaga, José Polo y Santiago López Ríos.
.
Jueves 15: Francisco Márquez Villanueva, José María Ridao, Carlos Paris, Kevin Ingram, Luce López Baralt, Pedro Martínez Montávez, Ignacio Pulido y Julio Rodríguez Puértolas.
.
Viernes 16: Pedro Martínez Lillo, Rica Amran, Juan Barja de Quiroga y Joseph Pérez.

sábado, 10 de octubre de 2009

Gracias a otorgar más credibilidad a los amigos (gracias, J2) que a las críticas cinematográficas hoy fui a ver Anticristo, la última película de Lars von Trier. Me ha encantado, aunque soy plenamente consciente de que no es éste el verbo adecuado (no hay verbo que exprese lo que quiero decir): es una buena historia donde cada crueldad, cada escena impactante está plenamente justificada. Las imágenes son de cine, de buen cine, y sustentan un guión perfectamente tramado. Cada intervención de los protagonistas justifica la acción, la prehistoria y el desenlace. Los actores otorgan, encarnan en su sentido etimológico y profundo, las ideas del director. Nada es gratuito, todo tiene un porqué (otra cosa es que estemos de acuerdo o nos atrevamos a aceptarlo).
.....Antes de verla, consulté bastantes críticas y me llamó la atención la unanimidad del criterio (me pasa siempre, comienzo a sospechar de algo en el momento en que ese algo consigue una aceptación —o negación, que viene a ser lo mismo— unánime). Por ejemplo, siempre sospeché que había algo que chirriaba en Saviano. Es algo espontáneo, que no puedo racionalizar. Las monjas siempre nos decían que las personas realmente piadosas nunca exhibían su bondad. Tal vez ésta sea la consecuencia. Mi madre lo dice con un refrán: Quien lo es, no hace falta que se ponga.
.....Pero, bueno, hablaba de las críticas de Anticristo. Me llamó la atención una de Rodríguez Marchante en el ABC: «No es “Anticristo” la película de un loco depresivo, sino la de alguien que sabe a la perfección dónde está la locura y la depresión, y lo detalla minuciosamente... Pero, ¿quién quiere verlo?». Creo que el análisis e perfectamente ajustado.
.....Volveré a verla. Hay detalles (que, por cierto, no son esos que la crítica mayoritariamente detalla) que necesitan una segunda vuelta...
.
... una cita de Rosa Chacel:
.

«La memoria, no como rememoración, sino como imposición, como presencia de algo que no ha sido nunca pasado, como la solución del nudo de la intriga —la intriga, el presente, su trama de ocultación, de secreto inconfesable—, el vergonzoso silencio sobre el orgullo cuidadosamente encubierto y que, de pronto, sobresalía para una desgarradura, una palabra sin conciencia, una palabra que es “un decir” y ya no se puede decir más, ya no se puede decir otra cosa porque la más brillante, la más verdadera, la más dolorosa ya ha sido dicha»

.

Rosa Chacel, Barrio de Maravillas, Barcelona, Seix Barral, 1976.

.

... y un recuerdo: en Anticristo suena este tema de Haendel, que yo he asociado inmediatamente con el dolor de Farinelli (curioso, hace mucho que vi la peli...).. Tal vez sea, entonces, que el dolor siempre tiene la misma música...

.


Voz de Cecilia Bartoli. La letra dice: Déjame que llore mi cruel suerte y que suspire por la libertad. Que el dolor rompa estas cadenas de mis martirios sólo por piedad...

Lo prometido es deuda... (para algun@s...)

jueves, 8 de octubre de 2009

En El libro de los abrazos, de Eduardo Galeano, hay una sección, titulada «Dicen las paredes», que recoge historias escritas en las paredes del mundo (al menos, de los países que Galeano visita...). Desde siempre me ha parecido una idea genial, porque las paredes recogen, en muchos casos, esa tradición oral que hemos perdido en el camino tecnológico y literario...Copio uno de los textos:

.

«Dicen las paredes/4»

.

En pleno centro de Medellín:

La letra con sangre entra.

Y abajo, firmando:

Sicario alfabetizador.

En la ciudad uruguaya de Melo:

Ayude a la policía: Tortúrese.

En un muro de Masatepe, en Nicaragua, poco después de la caída del dictador Somoza:

Se morirán de nostalgia, pero no volverán.

.

.....He recordado estas pintadas cuando, viniendo hacia casa, he visto en una caja de electricidad de esas verdes que pululan por la ciudad la siguiente reflexión-declaración:

.

EL AMOR CONTIGO ES OTRA FORMA MÁS DE EXPRESIÓN

.

.....¿¿Se la imaginan en un buzón?... Mucho mejor, ¿verdad?

.

NOTA: no llevaba cámara, pero prometo testimonio gráfico.

NOTA 1: estaba muy cerca del colegio de los salesianos, en Madrid...

miércoles, 7 de octubre de 2009

El roto, hoy, en El país

Cada vez que surge el conflicto sobre las investigaciones nucleares en Irán yo me hago esta misma pregunta. Y lo hago desde el lado correcto, claro, desde el eje del bien... Pero eso no me consuela. La pregunta siempre aparece... Y no me convence la respuesta.
Ayer comencé un curso titulado La novela española en el siglo XX: últimas tendencias. Son un total de seis sesiones de tres horas y media cada una (con un descanso de veinte minutos). Pues bien, llevamos dos sesiones dedicadas a... la Generación del 98 (concretamente, Unamuno y Baroja).
.....Comienzo a analizar semánticamente el sintagma últimas tendencias. Y pienso que, en algún momento, deberíamos plantearnos en España si este afán por asentarnos siempre en las mismas generaciones no es pura y dura pereza intelectual o/y miedo a afrontar una crítica realmente propia e innovadora, que no esté basada en una extensa bibliografía y paráfrasis de lo ya dicho. No digo yo empezar por la generación Nocilla (la cual, por otra parte, no me interesa mucho salvo por la necesidad de conocer todas las tendencias), pero empezar en 1975... Mendoza...
.....Pero, claro, supongo que eso nos exigiría un esfuerzo de lectura y análisis demasiado valiente y arriesgado... La autoritas, aunque sea para negarla, siempre será la autoritas (ya lo decía Octavio Paz: la tradición de la ruptura...). Siempre es mejor negar al padre (que, al fin, padre es), que engendrar vida nueva...


Nota: conste que a mí Unamuno y Baroja (y todos los noventayochistas) me interesan como autores, pero también la nueva narrativa española y saber qué opinan los catedráticos de Salamanca de ella...

martes, 6 de octubre de 2009

Dos mujeres...


Liniers habla de Mercedes...

_______

Javier Das habla de Aida Lafuente... Y me ha hecho recordar un poema de Raúl González Tuñón dedicado a ella:

Estaba toda manchada de sangre,
estaba toda matando a los guardias,
estaba toda manchada de barro,
estaba toda manchada de cielo,
Estaba toda manchada de España.

.

Ven catalán jornalero a su entierro,
ven campesino andaluz a su entierro,
ven a su entierro yuntero extremeño,
ven a su entierro pescador gallego,
ven leñador vizcaíno a su entierro,
ven labrador castellano a su entierro,
no dejéis solo al minero asturiano.

.

Ven, porque estaba manchada de España,
ven, porque era la novia de Octubre,
ven, porque era la rosa de Octubre,
ven, porque era la novia de España.

.

No dejéis sola su tumba del campo
donde se mezclan el carbón y la sangre,
florezca siempre la flor de su sangre
sobre su cuerpo vestido de rojo,
no dejéis sola su tumba del aire.

.

Cuando desfilan los guardias de asalto,
cuando el obispo revista las tropas,
cuando el verdugo tortura al minero,
ella, agitando su túnica roja,
quiere salir de la tumba del viento,
quiere salir y llamaros hermanos
y renovaros valor y esperanza
y recordaros la fecha de Octubre
cuando caían las frutas de acero
y estaba toda manchada de España
y estaba toda la novia de Octubre
y estaba toda la rosa de Octubre
y estaba toda la madre de España.

.

Raúl González Tuñón, La rosa blindada (1936)

.
... y una anécdota: el año pasado, durante la Semana Negra de Gijón, en el concierto de Nuberu, cuando Chus Pedro estaba presentando la canción dedicada a Aida, se dirigió a Paco Ignacio Taibo II y le dijo: «La primera foto que yo tuve de Aida mandástemela tú, desde México...». Redes, redes y círculos que se tejen, se van tejiendo, parece que se destejen y sin embargo perduran... Y como de redes se trata, Raúl lleva a Miguel Hernández:
.
Raúl, si el cielo azul se constelara
sobre sus cinco cielos de raúles,
a la revolución sus cinco azules
como cinco banderas entregara.
.
Hombres como tú pido para
amontonar la muerte de gandules,
cuando tú como el rayo gesticules
y como el rayo al rayo des la cara.
.
Enarbolado estás como el martillo,
enarbolado truenas y protestas,
enarbolado te alzas a diario,
.
y a los obreros de metal sencillo
invitas a estampar en turbias testas
relámpagos de fuego sanguinario.

Miguel no incluyó este soneto en ningún libro, pero lo escribió entre El rayo que no cesa y Viento del pueblo (es decir, entre 1934 y 1937). Nada menos. Y yo lo copio de Obra poética completa (introducción, estudios y notas de Leopoldo de Luis y Jorge Urrutia), Madrid, Zero (colección Biblioteca Promoción del Pueblo), 1977.
.
Este libro lo compré en una de las Ferias del Libro Viejo y Antiguo del Paseo de Recoletos , la cual, por cierto, se está celebrando ahora (hasta el 18 de octubre...) Más información aquí. Tiene una dedicatoria: Con mis deseos de un cumpleaños muy feliz, te dedico este libro ya que su autor fue uno de los trazos de unión de nuestra amistad. Con un abrazo fuerte. V. 1977. Y firma J.S.
.
Trazos, pedazos o fragmentos... Va la poesía y lo une. Porque ella lo vale, será... Es.