lunes, 29 de junio de 2009

«El corazón es el culpable de cada mal pensamiento. Lo dice la Biblia. Yo, que no aprendí nada de los errores de mi tía Maribel, que no me parezco a ella, que no soy efusiva, aunque sí constante, también tropecé en su piedra, pero no me despeñé por el barranco. Supongo que, por mucho que nos prevengan, a casi todas nos toca vivir una historia de amor desgarrador, no sé si a causa de un perverso sustrato cultural o a causa de una cuestión de carácter; lo más razonable -y también lo más claustrofóbico- es que sea por las dos cosas. Nos solemos ganar a pulso cada historia de amor desgarrador, desigual, descompensado, chirriante, obtuso. Nos ponemos desnudas de espaldas y aguantamos como animales». La lección de anatomía, Marta Sanz

Hablando de caerse y levantarse...

Por estas puertas no entra la crisis

domingo, 28 de junio de 2009

Bueno, no vi el mar pero disfruté Barcelona. La xarxa de metro se convirtió en enlace de amigos. He sentido la suciedad y el tiempo... En las cosas, en las personas, en los espacios. Con este amor que se ha instaurado en Madrid por lo nuevo, por lo reciente, por el brillo (que no conserva la pátina del tiempo y que ciega), hemos perdido algo indefinido (o que yo no sé definir) que se encuentra en cierto olor húmedo y antiguo que sí se aprecia en Barcelona. Las dudas que produce cierta oscuridad y que provocan un placer inesperado y tranquilo. Y es entonces cuando recuerdo ese texto hermoso de Tanizaki: Elogio de la sombra. Y cuesta regresar...

viernes, 26 de junio de 2009

[...]
El mar es más que un paisaje,
también es un sentimiento,
es un corazón que late
negándose a seguir muerto;
no rinde más obediencia
que la que exigen los vientos,
no lo sujetan cadenas
ni se detiene ante el fuego.
.
A por el mar,
a por el mar que ya se adivina,
a por el mar,
a por el mar, promesa y semilla
de libertad,
a por el mar, a por el mar...
[..]
Luis Eduardo Aute

jueves, 25 de junio de 2009

Juana de Ibarbourou


Anónimo, s. XV
.
Gracias, maestra, maga y poeta.


miércoles, 24 de junio de 2009



La muerte no respeta la fortaleza... La Lluna era fuerte (y joven)

La primavera sigue en su contradicción de muerte y vida... ¡Vaya!
Nuevo desconcierto: Inti Illimani en Clamores y sigue el pellizo en el corazón con sonidos mezclados de Cordillera y Mediterráneo...


martes, 23 de junio de 2009

JIAN
el desarrollo
.
CRECER
.
construir placer sobre los escombros del dolor
.
(Pilar González España, El cielo y el poder)

lunes, 22 de junio de 2009

Tachia Quintanar
.
Esta entrada va de enlace en enlace (es mucho más bonita la palabra enlace que link, ¿no?)... Pero (o porque) creo que merece la pena (lo de los enlaces, digo...)
Ayer, en el concierto de PacoIbáñez en Alcalá de Henares, Tachia recitó un poema de Blas de Otero (No lo he encontrado todavía, pero sí un blog interesante sobre él: Dónde está Blas) y este «Dulce milagro», de Juana de Ibarbourou, que terminó de noquearme (¡cuánto te hubiera gustado, Selena!...)
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¿Qué es esto? ¡Prodigio! Mis manos florecen.
Rosas, rosas, rosas a mis dedos crecen.
Mi amante besóme las manos, y en ellas,
¡oh gracia! brotaron rosas como estrellas.
.
Y voy por la senda voceando el encanto
y de dicha alterno sonrisa con llanto
y bajo el milagro de mi encantamiento
se aroman de rosas las alas del viento.
.
Y murmura al verme la gente que pasa:
«¿No veis que está loca? Tornadla a su casa.
¡Dice que en las manos le han nacido rosas
y las va agitando como mariposas!».
..
¡Ah, pobre la gente que nunca comprende
un milagro de éstos y que sólo entiende,
que no nacen rosas más que en los rosales
y que no hay más trigo que el de los trigales!
..
que requiere líneas y color y forma,
y que sólo admite realidad por norma.
Que cuando uno dice: «Voy con la dulzura»,
de inmediato buscan a la criatura.

Que me digan loca, que en celda me encierren,
que con siete llaves la puerta me cierren,
que junto a la puerta pongan un lebrel,
carcelero rudo, carcelero fiel.
..
Cantaré lo mismo: «Mis manos florecen.
Rosas, rosas, rosas a mis dedos crecen».
¡Y toda mi celda tendrá la fragancia
de un inmenso ramo de rosas de Francia!
Al conjuro de su voz, las rosas tomaban forma y olor en sus manos. En cada sílaba, mostraba la ingenuidad y la alegría de alguien enamorado... Paco la escuchaba desde un lateral, abrazado a su guitarra, y en su respeto y en su amor nos mostraba cómo deben ser las cosas... La grandeza de la humildad y el respeto por el trabajo bien hecho
.
El resto de la crónica, en breve (¡vaya, hoy va de aliteraciones la cosa!): en cuanto pueda ponerle alguna palabra...)
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Cobijos: Mis alumn@s han aprobado lengua en selectividad... Tod@s (excepto una) son aptos (¡qué fea palabra!, ¿verdad?). Esta mañana me han dicho: «Pleno, profe». Estoy contenta, muy muy... Les doy las gracias a mis dioses particulares (no todos ellos ultraterrenales, por cierto). Y me alegro tanto...

sábado, 20 de junio de 2009

si te caes
tienes que levantarte
tienes que levantarte siempre
si te caes
si me caigo
es lo que hago
me levanto
me levanto siempre
si me caigo
consciente sin embargo
a medida que los años
me golpean y golpean
del esfuerzo
cada vez mayor
que eso supone
.
levantarse
.
de la enorme
fuerza de voluntad
que se necesita
sobre todo
si como es el caso
te pasas
la mayor parte
de tu miserable vida
por los suelos
.
David González, «La toalla», Loser
... Alcanzaron la meta. ¡Enhorabuena!: Correr te hace libre
Otro de los libros que me traigo al retortero es una recomendación de esa pedazo de librera que se llama Lola Larumbe, (Librería Rafael Alberti). En realidad, creo me lo recomendó porque ella sabe que tengo pendiente un trabajo sobre Ángel González que, por motivos diversos, se ha retrasado. Pero me han puesto fecha. Así que sí o sí, «la lucha va p’alante» que dirían al alimón Dixebra y Paco Ibáñez si alguna vez coincidieran en la realidad como coinciden en mi imaginación...
.....La sugerencia de Lola fue Mañana no será lo que Dios quiera, la biografía que sobre Ángel González ha escrito Luis García Montero, alias el omnipresente. Pero, en fin, eran amigos y qué se le va a hacer...
.....Como documentación me viene bien, pero no hago más que pensar lo hermoso y poco conocido que es otro texto (donde también se cuenta la infancia de Ángel González) que se titula Para parar las aguas del olvido (Editorial Júcar, 1982), de Paco Ignacio Taibo I. Es una historia de amistad y una carta de amor a Oviedo (¿saben que en la torre de la catedral hay un hombrín haciéndole un corte de mangas a Vetusta?...).
.....Paco Ignacio Taibo I murió el año pasado en México (donde se exilió tras la guerra civil) y su hijo Paco Ignacio Taibo II, director de la Semana Negra de Gijón, organiza este año una lectura de sus textos (al igual que hizo el año pasado con los poemas de Ángel...). Y una de las personas que va a leer es Joan Manuel Serrat (al que, por lo visto, Paco Ignacio acogió durante un tiempo en México...) Y me pregunto a qué lógica está sometido el azar y recuerdo a Cortázar, claro... Y busco hotel.
.....Éste es un capitulín de Para parar las aguas el olvido. Se titula «Tuberculosis»:
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«En el año 1944, Ángel [González] enfermó de tuberculosis.
.....Tenía diecinueve años y todos los amigos, aterrados, andábamos secándonos las lágrimas con la manga y ocultándole a Ángel tanta pena. Tío decía: Se puede salvar; hay gente que se salva.
.....Entonces doña María [Muñiz, la madre de Ángel] decidió enviar a su hijo a Páramo del Sil, en tierras de León, para ponerle los pulmones a secar.
.....Comenzó con esto un epistolario juvenil, lleno de poemas, descripciones y periódicos manuscritos.
.....Iban y venían las cartas contándonos Ángel cómo miraba, desde su ventana abierta, pasar a las pastoras que iban al monte arreando ovejas y borricas.
.....Nosotros devolvíamos cuento por poema, noticia por noticia.
.....Páramo del Sil comenzó a ser un lugar amado e imaginado.
.....Benigno, Manolo, Amaro y yo [Paco Ignacio Taibo I] mirábamos hacia Páramo del Sil en donde el quinto amigo había puesto al sol sus dos pulmones.
.....Ángel allá estaba haciéndose poeta, al mismo tiempo que secaba.
.....El día trece de octubre del año mil novecientos cuarenta y cuatro, Ángel me envía un «Envío». Lo dedica: a P.I.T.
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Mis versos están tuberculosos.
Por eso, como yo, necesitan reposo.
Léelos detenidamente
y acuéstalos en el lecho de tu mente,
y luego resucítalos si los crees curados,
para ver si maduran sobre los verdes prados.
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.....Decidimos reunir el dinero suficiente e irnos a pasar a Páramo del Sil la Nochebuena.
.....Viajamos en autobuses y en tren, llegamos al pueblo, que era pequeño, en una camioneta.
.....El pueblo tenía un puente y un río, una iglesia y algunas casas viejas y aplastadas en un suelo de roca.
.....Aquella noche entramos en la taberna y pedimos un anís cada uno: después llegó la Guardia Civil, dio las buenas noches y, uno por uno, fuimos mostrando los papeles.
.....La Guardia Civil usaba enormes capotes verdes, húmedos y olorosos a humo de leña y sudor humano. Los vecinos de Páramo de Sil bebieron sus cazallas mientras los cuatro recién llegados iban mostrando la documentación dentro de un silencio enorme, muy profundo.
.....Se fueron, después de habernos deseado unos días de descanso muy satisfactorios y dejaron la puerta bien cerrada, porque por ella entraba un frío muy vivo.
.....Esa noches estuvimos los cinco muy cerca de las estrellas, que parecían brillar como recién cargadas de energía, y caminamos por el pueblo, cruzándonos con sombras que daban las buenas noches, dejando atrás a la luz amarilla de la taberna y entreviendo muy lejos ya, las dos sombras de los Guardias que iban desgajando las piedras del camino.
.....Ninguno de nosotros sabíamos aún qué hacer o adónde dirigirnos; qué modelar con la vida que nos quedaban, si es que quedaba.
.....La sombra de la Tuberculosis de Ángel nos tenía a todos asustados.
.....Vivíamos en la casa de un cura que se había muerto hacía unas semanas y el ama del cura nos daba, como postre, flanes con doce huevos.
.....Al tercer día los cuatro recién llegados estábamos enfermos de comida.
.....Caminamos mucho, hablamos de poetas y de novelistas recién aparecidos, nos burlamos de los últimos poetas victoriosos, que eran una mierda pinchada en asta de bandera, dimos noticias de amores y de besos, de chicas que acababan de ponerse medias; de todo. Y nos fuimos dejando a Ángel con los carrillos enrojecidos de tanto viento, aire, sol, huevos y pastoras.
.....Había algo que teníamos seguros al marchar: ya no se iba a morir. Un tipo que recibe la visita de cuatro amigos así, ya no se muere.
.....Una camioneta nos bajó hasta el ferrocarril.
.....De aquellos días recuerdo la escena de la taberna, alumbrado el lugar con una luz que se nos iba y venía en un suave oleaje; recuerdo también los flanes, la mesa de Ángel con el papel blanco cuidadosamente alineado y también la máquina de escribir sobre la mesa. Las montañas, una pastora gordita, canciones en la noche, ese cielo tan alto y tan lleno de estrellas, y esa ternura que siempre siento cuando estoy con ese mismo grupo, con el que crecí, leí, me fui haciendo grande y luego esa cosa sutil que llamamos maduro».
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Estaría bien reeditarlo.

miércoles, 17 de junio de 2009

... o vestirnos de sirenas como Dori Ghezzi (la compañera de Faber) para cantar La canzone di Marinella...

... y si no somos capaces de cantar Bocca di rosa de corrido, siempre nos quedara el Robre sevillano para que cante Il pescatore... Un beso, guapo.

martes, 16 de junio de 2009

[...]
En soledad vivía,
y en soledad ha puesto ya su nido,
y en soledad la guía
a solas su querido,
también en soledad de amor herido.
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Gocémonos, Amado,
y vámonos a ver en tu hermosura
al monte y al collado,
do mana el agua pura;
entremos más adentro en la espesura.
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Cántico, Juan de la Cruz
A ver si somos capaces de que la próxima vez nos salga de corrido...

Hoy comienza la maratón Correr te hace libre. ¡Arriba!...
(Foto:EFE)
El que no sepa que aprenda...
¿Puede haber mayor motivación?...
.
«Correr siempre ha sido muy importante en nuestra familia. Sobre todo, para escapar de la policía. Es díficil de entender. Todo lo que sé es que hay que correr. Correr sin saber porqué a través de bosques y campos. Y correr sin una meta, aunque la gente te esté vitoreando. Ésa es la soledad que siente el corredor de fondo». Así empieza La soledad del corredor de fondo, imprescindible película de Tony Richardson basada en la novela de Allan Sillitoe.

lunes, 15 de junio de 2009

Moni: queda un mes...

Durante la convalecencia del concierto de Nacho Vegas he leído. Me he dejado llevar por recomendaciones de amigos y la verdad es que no está resultando mal... Leí en tres tardes La soledad de los números primos, de Paolo Giordano (recomendación de mi jefa, Hitos), que me ha parecido un ejercicio literario (temía que algunas escenas, como la de la fiesta de cumpleaños de la pija, derivara hacia una película «de después de comer», pero se salva por cierto aire de inquietud) con hallazgos interesantes; por ejemplo, que sea la historia de dos monstruos. ¿Por qué digo monstruos? Porque son dos seres que, debido a un quiebro en su evolución emocional (¡qué pedante queda esto, pero ahí va!), se pasan el resto de sus vidas encontrándose sin posibilidad de encontrarse (al revés que Oliveira y la Maga, miratú): cada uno preserva su culpa y su dolor más allá de lo imaginable, por lo que no dejan espacio para la comunicación ni, por supuesto, para la alegría. Comunicación que sí se da, paradójicamente, en el dolor. Sin embargo, ahí no está la alegría...
.....Terminé El país del miedo, de Isaac Rosa, que me ha provocado sentimientos muy encontrados (tuve que dejarlo este invierno porque me llegó a resultar agobiante). Muy interesante su planteamiento de cómo nos inoculan el miedo (estupenda la introducción de páginas del Ministerio del Interior, por ejemplo). Y recuerdo, de nuevo, a Blade runner: «Ahora tienes miedo, ahora ya sabes lo que es ser un esclavo»...Sin embargo, creo que, en este caso, se queda en una visión demasiado unitaria, no ofrece ningún planteamiento desde otro lado (vaya, desde la izquierda). Miedo jerárquico y miedo proyectivo, como si fuera una relación causa-efecto única y fatal. Y en el camino, ¿qué propuesta?... No sé si será la función de la literatura o no, pero he echado de menos una propuesta de actuación o, al menos, un relato desde otra visión. Trata de un acoso escolar que se extiende a la familia del acosado... Para mí, la dificultad está en que el acosador es un chaval de doce años.
.....Pero, como me gusta Isaac Rosa (y que me planteen conflictos éticos y sociales y me obliguen, incluso, a tomar partido) me metí con ¡Otra maldita novela sobre la Guerra Civil!, que es una reelaboración de su primera novela, publicada en 1999, (titulada La malamemoria). Interesante planteamiento: reedita la novela pero con notas de un supuesto lector que critica —pienso que acertadamente— la retórica y la técnica de un autor novel. Se trata de un ejercicio logrado, porque al poco ya el lector —nosotros— nos convertimos en un lector mucho más crítico (tal vez demasiado influidos por la visión del supuesto lector, pero es cuestión de seguir trabajando...). Además, esta novela venía con regalo: la del recordatorio de José Avello Flórez, autor de Los jugadores de billar (que yo me compré en Xixón, recuerdo), novela que me gustó mucho y que, curiosamente, trata de otro monstruo (y también de monstruosidades: la rapiña económica tras la Guerra Civil, usurpación de tierras a los republicanos, por ejemplo). Así que me fui a la biblioteca y saqué su primera novela, La subversión de Beti García (por la que quedó finalista del premio Nadal en 1983) donde, mira por dónde, cuenta (porque este autor es de mi pueblo: Cangas del Narcea) cómo surgió la Descarga. Supongo que es ficción, pero no lo sé, tendré que documentarme... Pero me parece curioso cómo se instala en nuestro imaginario (el de los cangueses, digo) la dinamita...
.....Como esta entradita me está quedando larga (y porque tengo ganas de coger alguno de los libros que me traigo al retortero), dejo los otros para mañana. ¡Hale!, a descansar si se puede.
El que no sepa que aprenda...
Esto ye el fuelle minero...

Alis

El hombre de mi vida

domingo, 14 de junio de 2009

La talla de la Virgen del Acebo es románica (s. XIII) y, por lo tanto, era una figura sedente hasta que en el siglo XVIII llegó la moda de las vírgenes vestidas y... ¡le cortaron las piernas para poder situarla en un pie de madera y vestirla! El niño también es posterior (al siglo XIII, digo). Y, no es por nada, pero pa'mí que tien cara asturiana... Y mira de frente... Es rara, Lacebo (así lo he oído toda mi vida: vamos p'alacebo, el 8 de septiembre ye'lacebo...)

viernes, 12 de junio de 2009

..........Asistí
..........desde muy temprana edad
y........desde un lugar de privilegio
..........a la puesta en práctica
..........del siempre popular
..........arte del insulto o espelleye.
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..........Algunas de las mujeres de mi calle,
..........tenían la saludable costumbre
..........de arreglar sus diferencias
..........asomándose a las ventanas,
..........balcones y corredores de sus casas
y........luego, a cara perru, con descaro,
..........ponerse a ventilar, por ejemplo,
..........las sábanas conyugales de sus vecinas
o........a sacudirles encima
..........las piedras
..........por las que, se decía,
..........se las habían pasado
o........todavía se las pasaban,
y........no sus maridos precisamente.
.
..........Más adelante, hube de vérmelas
..........con el vocabulario
..........de una cantidad considerable
..........de hijos de la gran puta
..........de toda clase y condición.
.
..........Con esto, sólo quiero darte a entender
..........que, si la ocasión así lo requiere,
..........no soy de los que se lavan la boca con jabón:
.
.............soy de los que escupen
.
..........soy de los que escupen las palabras más dañinas
..........si de lo que se trata,
..........si de lo que estamos hablando,
..........es de causarle a alguien, a quien sea,
..........el mayor daño emocional posible.
.
..........Pero es ahora, a los cuarenta y cuatro años,
..........cuando por fin acierto a entenderlo:
..........el insulto, el peor insulto,
..........es decirle a otra pesona,
y........decírselo mirándola a los ojos,
.
..........te quiero,
.
..........cuando sabes fijo, positivamente fijo,
..........que no se lo estás diciendo
..........de corazón.
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David González, «El peor insulto», en Loser

«No debería uno contar nunca nada, ni dar datos ni aportar historias ni hacer que la gente recuerde a seres que jamás han existido ni pisado la tierra o cruzado el mundo, o que sí pasaron pero estaban ya medio a salvo en el tuerto e inseguro olvido. Contar es casi siempre un regalo, incluso cuando lleva e inyecta veneno el cuento, también es un vínculo y otorgar confianza, y rara es la confianza que antes o después no se traiciona, raro el vínculo que no se enreda o anuda, y así acaba apretando y hay que tirar de navaja o de filo para cortarlo». Javier Marías, Tu rostro mañana (1. Fiebre y lanza)

Los recuerdos y los pelos de gato tienen el mismo efecto: colapsan el ventilador. Y cuando el ventilador está tupido de basura, lo mejor es retirarse y dedicar todas las energías al silencio (que es tanto como decir a uno mismo, en estos casos. Sólo en estos casos). Y es que una llega a acostumbrarse al ruido continuo de recuerdos y ventilador defectuoso, pasa como con todos esos ruidos continuos, que sólo se hacen presentes cuando no están, cuando, por fin, dejan de funcionar y entonces decimos: «¡Ah, qué paz!...». O sea y resumiendo («al lío, profe»), que he tenido que llevar mi ordenador a reparar porque se calentaba (sic) y yo, tras el concierto de Nacho, pues también estoy convaleciente...

miércoles, 10 de junio de 2009

La existencia del espíritu es una anomalía de la vida.
E.M. Cioran
.
Tengo un reproche que hacerle al mundo.
Lo culpo por haber desatado sobre mí
toda la furia de este mal incurable,
de esta patología del espíritu:
el doble don de la sensibilidad suficiente
para apreciar las cosas buenas y sencillas,
y la absoluta incapacidad para disfrutar de ellas.
No es la mala vida la que me mata, no;
es la vida toda
y mi conciencia extrema de ella
-vislumbre de la muerte.
Primero maldigo. Luego
reclamo un poco de atención:
dimito como ser humano.
.
Nacho Vegas, en Política de hechos consumados

martes, 2 de junio de 2009

El amor está en lo que tendemos
(puentes, palabras).
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El amor está en todo lo que izamos
(risas, banderas).
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Y en lo que combatimos
(noche, vacío)
por verdadero amor.
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El amor está en cuanto levantamos
(torres, promesas).
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En cuanto recogemos y sembramos
(hijos, futuro).
.
Y en las ruinas de lo que abatimos
(desposesión, mentira)
por verdadero amor.
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José Ángel Valente, «El amor está en lo que tendemos», Breve son (1968)

lunes, 1 de junio de 2009

Me gusta Nacho Vegas. Me gusta Nacho Vegas. Cuando digo que me gusta Nacho Vegas quiero decir que es que me gusta mucho Nacho Vegas... Ya sé que estoy siendo enfática y que escribo su nombre como a modo de conjuro. Pero es que me sorprende que me guste Nacho Vegas. ¿Por qué? ¡Ah!... En mí, lo peor de la locura siempre ha sido la conciencia de locura... Ésa es otra: la contradicción. Pero es que díganme si no es para comérselo: «Dame una canción por cada mal trago / de los que junto a mí has tenido que pasar, / y creo que podré dar un concierto / tan largo que no pueda hacerte daño nunca más. // Y es que tiemblo al comprender / que puedo cometer el mismo error / y ver cómo el amor se te acaba. / Y es extraño comprobar / cómo una vez más una nueva mañana nace / y tú aún me quieres. // Y me dedicaré a trazar nuevos planes / para merecer estar contigo hasta el final. / Y aunque todos creen que voy a perderte, / te juro por lo más sagrado que eso no sucederá / No... // Y es que tiemblo al comprender / que puedo cometer el mismo error / y ver cómo el amor se te acaba. / Y es extraño comprobar / cómo una vez más una nueva mañana nace / y tú aún me quieres».
.....O ésta, que se titula nada menos que «En lugar del amor». ¡Por Dios!...
Tuve esta fotografía pegada a mi ordenador hasta que me deshice del ordenador. Sé que la despegué, pero no sé dónde carajo estará...
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Cualquiera que me conozca sabe que he tardado mucho tiempo en mencionar esto:
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.«Entonces Rímini supo que para que pudiera dejar alguna vez de amarla, algo más fuerte que otro hombre y que otra mujer, algo tan inhumano y ciego como un desastre, un accidente de avión, un terremoto, tendría que arrancarla de su lado y extirparla de su alma»
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«Decimos que algo será inolvidable no sólo para reforzar, convirtiéndola ya un poco en pasado, la intensidad con que lo experimentamos ahora, en el presente, sino sobre todo para protegerla, custodiarla con todo el celo y el cuidado que consideramos necesarios, de modo de garantizar que dentro de un tiempo, cuando ni el mundo ni nosotros seamos los mismos, esa porción de experiencia siga estando allí, esperándonos, demostrándonos que hay al menos una cosa que pudo resistir a todo. Pero nada era inolvidable. No hay inmunidad contra el olvido»
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El pasado, Alan Pauls
_______
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Y, cualquiera que me conozca, sabe que Julio Cortázar tiene la costumbre de tenderme trampas literarias. Si no, díganme qué significa que yo meta los fragmentos de El pasado y después, por aquello de la nacionalidad, vaya a Rayuela y encuentre subrayado (¡a saber si fui yo!...) lo siguiente: «[...] y lo que llamamos amarnos fue quizá que yo estaba de pie delante de vos, con una flor amarilla en la mano, y vos sostenías dos velas verdes y el tiempo soplaba contra nuestras caras una lenta lluvia de renuncias y despedidas y tickets de metro [...] Pero todo esto había que decirlo en su momento, sólo que era difícil precisar el momento de una cosa».
Resistiendo