Durante la convalecencia del concierto de Nacho Vegas he leído. Me he dejado llevar por recomendaciones de amigos y la verdad es que no está resultando mal... Leí en tres tardes La soledad de los números primos, de Paolo Giordano (recomendación de mi jefa, Hitos), que me ha parecido un ejercicio literario (temía que algunas escenas, como la de la fiesta de cumpleaños de la pija, derivara hacia una película «de después de comer», pero se salva por cierto aire de inquietud) con hallazgos interesantes; por ejemplo, que sea la historia de dos monstruos. ¿Por qué digo monstruos? Porque son dos seres que, debido a un quiebro en su evolución emocional (¡qué pedante queda esto, pero ahí va!), se pasan el resto de sus vidas encontrándose sin posibilidad de encontrarse (al revés que Oliveira y la Maga, miratú): cada uno preserva su culpa y su dolor más allá de lo imaginable, por lo que no dejan espacio para la comunicación ni, por supuesto, para la alegría. Comunicación que sí se da, paradójicamente, en el dolor. Sin embargo, ahí no está la alegría...
.....Terminé El país del miedo, de Isaac Rosa, que me ha provocado sentimientos muy encontrados (tuve que dejarlo este invierno porque me llegó a resultar agobiante). Muy interesante su planteamiento de cómo nos inoculan el miedo (estupenda la introducción de páginas del Ministerio del Interior, por ejemplo). Y recuerdo, de nuevo, a Blade runner: «Ahora tienes miedo, ahora ya sabes lo que es ser un esclavo»...Sin embargo, creo que, en este caso, se queda en una visión demasiado unitaria, no ofrece ningún planteamiento desde otro lado (vaya, desde la izquierda). Miedo jerárquico y miedo proyectivo, como si fuera una relación causa-efecto única y fatal. Y en el camino, ¿qué propuesta?... No sé si será la función de la literatura o no, pero he echado de menos una propuesta de actuación o, al menos, un relato desde otra visión. Trata de un acoso escolar que se extiende a la familia del acosado... Para mí, la dificultad está en que el acosador es un chaval de doce años.
.....Pero, como me gusta Isaac Rosa (y que me planteen conflictos éticos y sociales y me obliguen, incluso, a tomar partido) me metí con ¡Otra maldita novela sobre la Guerra Civil!, que es una reelaboración de su primera novela, publicada en 1999, (titulada La malamemoria). Interesante planteamiento: reedita la novela pero con notas de un supuesto lector que critica —pienso que acertadamente— la retórica y la técnica de un autor novel. Se trata de un ejercicio logrado, porque al poco ya el lector —nosotros— nos convertimos en un lector mucho más crítico (tal vez demasiado influidos por la visión del supuesto lector, pero es cuestión de seguir trabajando...). Además, esta novela venía con regalo: la del recordatorio de José Avello Flórez, autor de Los jugadores de billar (que yo me compré en Xixón, recuerdo), novela que me gustó mucho y que, curiosamente, trata de otro monstruo (y también de monstruosidades: la rapiña económica tras la Guerra Civil, usurpación de tierras a los republicanos, por ejemplo). Así que me fui a la biblioteca y saqué su primera novela, La subversión de Beti García (por la que quedó finalista del premio Nadal en 1983) donde, mira por dónde, cuenta (porque este autor es de mi pueblo: Cangas del Narcea) cómo surgió la Descarga. Supongo que es ficción, pero no lo sé, tendré que documentarme... Pero me parece curioso cómo se instala en nuestro imaginario (el de los cangueses, digo) la dinamita...
.....Terminé El país del miedo, de Isaac Rosa, que me ha provocado sentimientos muy encontrados (tuve que dejarlo este invierno porque me llegó a resultar agobiante). Muy interesante su planteamiento de cómo nos inoculan el miedo (estupenda la introducción de páginas del Ministerio del Interior, por ejemplo). Y recuerdo, de nuevo, a Blade runner: «Ahora tienes miedo, ahora ya sabes lo que es ser un esclavo»...Sin embargo, creo que, en este caso, se queda en una visión demasiado unitaria, no ofrece ningún planteamiento desde otro lado (vaya, desde la izquierda). Miedo jerárquico y miedo proyectivo, como si fuera una relación causa-efecto única y fatal. Y en el camino, ¿qué propuesta?... No sé si será la función de la literatura o no, pero he echado de menos una propuesta de actuación o, al menos, un relato desde otra visión. Trata de un acoso escolar que se extiende a la familia del acosado... Para mí, la dificultad está en que el acosador es un chaval de doce años.
.....Pero, como me gusta Isaac Rosa (y que me planteen conflictos éticos y sociales y me obliguen, incluso, a tomar partido) me metí con ¡Otra maldita novela sobre la Guerra Civil!, que es una reelaboración de su primera novela, publicada en 1999, (titulada La malamemoria). Interesante planteamiento: reedita la novela pero con notas de un supuesto lector que critica —pienso que acertadamente— la retórica y la técnica de un autor novel. Se trata de un ejercicio logrado, porque al poco ya el lector —nosotros— nos convertimos en un lector mucho más crítico (tal vez demasiado influidos por la visión del supuesto lector, pero es cuestión de seguir trabajando...). Además, esta novela venía con regalo: la del recordatorio de José Avello Flórez, autor de Los jugadores de billar (que yo me compré en Xixón, recuerdo), novela que me gustó mucho y que, curiosamente, trata de otro monstruo (y también de monstruosidades: la rapiña económica tras la Guerra Civil, usurpación de tierras a los republicanos, por ejemplo). Así que me fui a la biblioteca y saqué su primera novela, La subversión de Beti García (por la que quedó finalista del premio Nadal en 1983) donde, mira por dónde, cuenta (porque este autor es de mi pueblo: Cangas del Narcea) cómo surgió la Descarga. Supongo que es ficción, pero no lo sé, tendré que documentarme... Pero me parece curioso cómo se instala en nuestro imaginario (el de los cangueses, digo) la dinamita...
.....Como esta entradita me está quedando larga (y porque tengo ganas de coger alguno de los libros que me traigo al retortero), dejo los otros para mañana. ¡Hale!, a descansar si se puede.
Por Dios!!! Que legiflexibilidad (dícese de la capacidad cognitiva para leer mucho y de variada temática). Tú ya sabes que a mí, estas sinopsis me vienen muy bien, por si un día me da por hacerme socia del circulo de bellas artes o de la filmoteca.
ResponderEliminarBesu
Te recomiendo la filmo... El círculo es demasiado erudito y rancio para tu sonrisa. No me creo para nada que te hayas leído la entradita. Besos mil.
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