lunes, 29 de abril de 2013

¿Quién no ha tenido la fantasía de morirse y ver el dolor de la gente con la que, en ese momento, está enfadado? Y pensar: ahora os fastidiáis y os quedáis con el remordimiento...

Pues bien. Pensemos en Lo que importa

no importa
que nadie llore
tu muerte:

importa esto:

que la vida
te sonría:

David González, Disociados. Antilogía (prólogo de Gsús Bonilla y José Ángel Barrueco), Madrid, Ya lo dijo Casimiro Parker, 2013

2 comentarios:

  1. ya, pero desde que cumplí los quince no lo he vuelto a pensar
    j1

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    1. Pero ya sabes que yo vengo con la adolescencia retrasada...

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