¿Quién no ha tenido la fantasía de morirse y ver el dolor de la gente con la que, en ese momento, está enfadado? Y pensar: ahora os fastidiáis y os quedáis con el remordimiento...
Pues bien. Pensemos en Lo que importa
no importa
que nadie llore
tu muerte:
importa esto:
que la vida
te sonría:
David González, Disociados. Antilogía (prólogo de Gsús Bonilla y José Ángel Barrueco), Madrid, Ya lo dijo Casimiro Parker, 2013
ya, pero desde que cumplí los quince no lo he vuelto a pensar
ResponderEliminarj1
Pero ya sabes que yo vengo con la adolescencia retrasada...
Eliminar