jueves, 25 de marzo de 2010

Preparando cosas... (II)

Miguel Hernández y Josefina Manresa

Sorprendentemente (para mí) éste es el poema que más les ha gustado:

Te me mueres de casta y de sencilla:

estoy convicto, amor, estoy confeso

de que, raptor intrépido de un beso,

yo te libé la flor de la mejilla.

.

Yo te libé la flor de la mejilla,

y desde aquella gloria, aquel suceso,

tu mejilla, de escrúpulo y de peso,

se te cae deshojada y amarilla.

.

El fantasma del beso delincuente

el pómulo te tiene perseguido,

cada vez más patente, negro y grande.

.

Y sin dormir estás, celosamente,

vigilando mi boca ¡con qué cuido!

para que no se vicie y se desmande.

.

Miguel Hernández, El rayo que no cesa (1934-1935)


2 comentarios:

  1. Me sosiega saber que aún nos queda mucha esperanza. Y el cantar que no cese...

    θὐρσος

    ResponderEliminar
  2. Sí ¿verdad?. A mí me desasosiega saber que somos nosotros los que, a veces, no sabemos verla o valorarla, no sé... Y el cantar que no cese...

    ResponderEliminar