jueves, 25 de marzo de 2010

Mis amigos, que tuvieron la paciencia de aguantarme la obsesión Pauls (y tantas otras), que me la devolvieron (la novela, no la obsesión) con capa compungida: "[...] lo he intentado y me gusta pero [...] es un libro de invierno [...] Y he leído todos tus subrayados [...] volveré a intentarlo" (sí, querida, guardo la nota) y alguna que otra que lo atesora en la estantería esperando mejor ocasión... Entrevista con Alan Pauls aquí.


"¿Tienen significado los personajes de una novela? No sé. Recuerdo vagamente (el libro tiene más de 15 años) la función que el chino cumplía en Wasabi: recoger de la indigencia al protagonista, darle asilo y acompañarlo en una convalescencia alucinatoria. Pero no podría decir qué significa."


"No diría que [mis personajes] están alejados de lo vital. Sí que no les da mucho por moverse, correr, bajar y subir, actuar, decidir, traspirar, todos esos ajetreos con los que confundimos a menudo la vida. Digamos que viven una vida un poco más interna, más sofocante y malsana. Pero ¿quién me convencerá de que no es una vida? En cuanto a los placeres, tenés razón. No soporto a los hedonistas, los que saben “cómo gozar“."

No hay comentarios:

Publicar un comentario