Ya lo he contado, pero lo vuelvo a contar. Cuando tenía un año, me caí al río de mi pueblo. Y, como en
El viaje de Chihiro, desde entonces mi destino está irremediablemente unido al de esa agua fría y fiera. Por eso, en estos días ambos desbordamos...
Río Narcea, ayer
No hay comentarios:
Publicar un comentario