Ando confusa y con cierta contradicción. Parece que somos más humanos conforme nos alejamos de lo primitivo... ¿Será esto cierto? ¿Es más humano un ser encerrado en biblioteca, con todos los saberes impresos, que el miembro de cualquier tribu o habitante de Tremao, por ejemplo?...
Y lo escribo porque lo que me pasa es que me duele reconocer que sí, que creo que así es. Y es una contradicción porque lo humano es, sin más (ni menos); no puede ser algo sobrevenido, creado por nosotros mismos...
Pero, sin embargo, me parece que soy más personita entre ellos (los libros) que entre ellos (mis semejantes)...
Ya escucho a LaMoni: Van a venir unos señores de blanco que te van a poner una camiseta muy bonita que se agarra a la espalda...
Y así estamos.
No te preocupes. Ya aflojaremos las correas para que puedas escapar.
ResponderEliminar¡Ay, compañero, que te echo de menos hasta reventar y más allá!... Gracias.
EliminarLos libros no dejan de ser, piénsalo así, productos, excrecencias, sucursales de los humanos. Hijos y padres nuestros, muy quietecitos y muy habladores.
ResponderEliminar¡Claro, Ana, de ahí mi confusión!: hijos y padres: los hacemos y nos hacen. Y, una vez que nos han re-creado..., ¿nos alejamos de ser humanos? ¿O nos acercamos, con cada libro, a la categoría de humano?... Snif (o no...) Un beso
Eliminar