MACHO (se levanta y agita el cuerno)
¡Ay, qué blanca
la triste casada!
¡Ay, cómo se queja entre las ramas!
Amapola y clavel será luego
cuando el macho despliegue su capa.
(Se acerca)
Si tú vienes a la romería
a pedir que tu vientre se abra,
no te pongas un velo de luto,
sino dulce camisa de holanda.
Vete sola detrás de los muros,
donde están las higueras cerradas,
y soporta mi cuerpo de tierra
hasta el blanco gemido del alba.
¡Ay, cómo relumbra!
¡Ay, cómo relumbraba.
ay, cómo se cimbrea la casada!
Yerma, Federico García Lorca
Hola!!! Qué interesante poema!!!
ResponderEliminareste también me gusta mucho:
Y Dios me hizo mujer
Y dios me hizo mujer,
de pelo largo,
ojos,
nariz y boca de mujer.
Con curvas
y pliegues
y suaves hondonadas
y me cavó por dentro,
me hizo un taller de seres humanos.
Tejió delicadamente mis nervios
y balanceó con cuidado
el número de mis hormonas.
Compuso mi sangre
y me inyectó con ella
para que irrigara
todo mi cuerpo;
nacieron así las ideas,
los sueños,
el instinto.
Todo lo que creó suavemente
a martillazos de soplidos
y taladrazos de amor,
las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días
por las que me levanto orgullosa
todas las mañanas
y bendigo mi sexo.
Atte.:
Jimena...
Gracias por tu comentario, Jimena. Es muy hermoso el poema de Gioconda Belli. Me gusta sobre todo el verso que dice "las mil y una coasas que me hacen mujer todos los días" porque, además de nacer, las mujeres debemos hacernos y rehacernos cada día, todos los días... Y así. Feliz día 8 de marzo.
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