«Sólo me
queda llorar
hasta borrar
mis manos»escribí hace tiempo.
¿Ir a la Antártida o a Australia?.
Era su lista
de la compra.
La memoria
está hecha de ramas y envasesde plástico que trae el río.
Y su sonrisa cómplice.
escribí hace tiempo.
Y me queda
también la intención
de ponerme
del otro ladosin perder lo que una vez fui,
y trabajar
el tiempo con mis manos,
sin cerrar
los ojos, despacio,como las sombras de los árboles.
cómo mola Uribe, mucho :-)
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