miércoles, 20 de febrero de 2013

Desde que escuché la respuesta de los bomberos al desahucio de Aurelia no se me cae del pensamiento esta palabra: compasión. Así que, como no creo en las casualidades lingüisticas, he buscado su origen etimológico. En esta ocasión, el artículo (aquí) que me ayuda a comprender es más amplio que una mera definición, pero, en mi opinión, merece la pena. Entresaco dos oraciones:
 
[...] ya que la compasión no es sinónimo de identificación anímica con el doliente, sino que implica la movilización activa de todos los recursos, con el fin de transformar en lo posible esa situación de dolor [...]
 
La compasión no es signo de debilidad; al contrario, sólo personalidades dotadas de fuertes y arraigadas convicciones humanistas pueden hacerse cargo de la compasión como actitud moral, con todas las consecuencias políticas que ello conlleva.

2 comentarios:

  1. claro, nena
    compasión no es empatía
    ¡¡¡¡ y tienen el mismo étimo¡¡¡
    ¡¡ viva el griego¡¡¡¡
    besos
    j1

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