lunes, 7 de enero de 2013


Homenaje a un guerrillero y su pintor.
A Ron Newton, que prestó
su voz inglesa a mis poemas.
                             
Ese fusil que apunta a mi camisa blanca
jamás me hará caer de bruces contra el suelo.
                           
Yo no voy a morir porque me maten.
                         
Con la camisa blanca y pálido de cara,
con los brazos abiertos hacia toda la vida,
todos los que no han muerto y todos los que nazcan
seguirán contemplándome a la luz de ese farol
que abrazaría.
La luz que necesitan para apuntarme al pecho
hará que aunque disparen jamás puedan matarme:
nadie la apagará, todos los ojos
continuarán mirando estos ojos abiertos.
                  
Aunque caiga de bruces, no cerraré los brazos.
Aunque cierre los brazos, seguiré levantado.
Aunque el barro me manche la camisa y la cara,
seguirá la blancura clavándose en los ojos
y siempre seguirán sonando las guitarras que han sonado.
 
Jesús López Pacheco, «Fusilamientos», en Asilo poético, Madrid, Endymion, 1992

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