El pasado
jueves 22 escribí en mi cuadernín: «En mi familia nos morimos al revés. Se
mueren los que no sabían lo que era un constipado y sobreviven los que han
arrastrado a lo largo de su vida enfermedades a veces muy graves, como el
cáncer». Y ojalá no lo hubiera escrito, porque ayer murió mi tía Esperanza.
Tenía 94 años.
Me abrió las oreyas con una aguja e hilo de coser...
Que la tierra le sea leve, tan leve como no fue su vida...
Mañana marcho a Asturias. Con pena y preguntas... De esas que no tienen respuesta.
Me abrió las oreyas con una aguja e hilo de coser...
Que la tierra le sea leve, tan leve como no fue su vida...
Mañana marcho a Asturias. Con pena y preguntas... De esas que no tienen respuesta.
ay, Ali, te achucho mucho.
ResponderEliminarY yo me dejo achuchar y achucho a mi vez, Arpo... Un besaaaaaazo.
ResponderEliminarBesote
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