miércoles, 13 de junio de 2012

Y suma y sigue. ¿Hasta cuándo?

Yo no me cago en Dios porque a mi madre le duele, pero me callo y lo pienso cuando recibo en mi taquilla del insti la siguiente nota de un tutor:

«Os quiero informar del motivo de la falta de asistencia de ____________ en estos últimos días. Les han desahuciado y ya no viven en _____________. Se han trasladado con su hermana a __________. Al hablar con la madre me dijo que en cuanto les fuera posible le comprarían el abono a ___________ para que viniera a hacer los exámenes. Pero me temo que teniendo en cuenta la edad del chaval [12 años] y la distancia de la que hablamos [35 km aprox.], no creo que le veamos en estos últimos días»

3 comentarios:

  1. Pues lo hago yo: me cago en Dios y en todos aquellos que permiten estas injusticias. Y esos son quienes luego se encomiendan a él y le ruegan su perdón.


    Me cago en todo.

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