«Porque imagina que se te rompe algo, el vaso, por ejemplo, ese que tiras sin querer, y la gente se limita a traer una bayeta para el agua y una escoba para los cristales. Pero imagina que tú no quieres la bayeta. Querías ese vaso. Te importaba ese vaso. No entiendes que esté roto. Y entonces te pones a recoger los cristales uno a uno. Y tratas de pegarlos. Aunque, claro, mientras haces eso se te ha olvidado la hora que es. Y, encima, hay veces que las cosas se rompen en siete trozos y vale, las puedes pegar. Pero a veces se rompen en cien o más. ¿Entonces qué haces? Pues lo que él hacía era intentar pegarlas de todas formas. No abandonaba, aunque en el suelo hubiera cuatrocientos trozos. Y al final, sin querer, acababa dejando tirada a mucha gente, porque él estaba con el vaso. Que no era un vaso: era una persona»
«Todos esos tipos y tipas que estaban en la biblioteca seguramente eran unos colgados, como yo. Pero mira: no nos dábamos pena»
«Y cuando te da todo igual, sí que estás bastante hecho polvo»
«La música, la que yo quiero tener, se parece un poco a escribirte [...] La música, quizá no toda pero sí la que yo no tengo y necesito, ha de ser capaz de hacer lo que hacía el padre de Vera: borraba el mundo mientras estaba contigo»
«Mira, si te escribo con un ordenador, ¿cómo sabré cuándo he acabado?»
«No todo lo que se rompe puede arreglarse. Y a veces cuando arreglas algo rompes otra cosa sin querer. Te la juegas y apuestas por alguien, y si te falla no cambias la apuesta a mitad de la partida. Te hundes con él. Llegas hasta el fondo»
Belén Gopegui, Deseo de ser punk
«Todos esos tipos y tipas que estaban en la biblioteca seguramente eran unos colgados, como yo. Pero mira: no nos dábamos pena»
«Y cuando te da todo igual, sí que estás bastante hecho polvo»
«La música, la que yo quiero tener, se parece un poco a escribirte [...] La música, quizá no toda pero sí la que yo no tengo y necesito, ha de ser capaz de hacer lo que hacía el padre de Vera: borraba el mundo mientras estaba contigo»
«Mira, si te escribo con un ordenador, ¿cómo sabré cuándo he acabado?»
«No todo lo que se rompe puede arreglarse. Y a veces cuando arreglas algo rompes otra cosa sin querer. Te la juegas y apuestas por alguien, y si te falla no cambias la apuesta a mitad de la partida. Te hundes con él. Llegas hasta el fondo»
Belén Gopegui, Deseo de ser punk
Que anzuelo!! En cuanto termine la teis, me pongo a leerla...huele bien!
ResponderEliminar¡Qué acertado el verbo!: sí, al contrario de cierto olor a muerte editorial, hay libros que se salvan... Éste es uno.
ResponderEliminar