Foto: Arponauta.
De pequeña nunca fui al circo. De mayor, tampoco (y mira que se lo he pedido a mis amores ¿eh? Claro, como ellos ese cromo lo tenían repe...). Y es que no quería ir sola, quería jugar a que me llevaban...
.....Pero la vida, ya sabemos, a veces equilibra. Y hete aquí que, en el último mes (o bueno, tal vez un poquinín más...) he ido al Price dos veces: al concierto de Nacho Vegas y al de Antony. Además, creo que he ido en el momento adecuado: creo que me gustan más estos conciertos que los leones desdentados y aculturizados a las órdenes de un látigo (¡nada menos! Eso, ni para jugar...) Al menos, no me producen pesadillas (aunque carezco de imaginación para las pesadillas...)
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