sábado, 18 de julio de 2009

Feslisberteando

«Después, en ese mismo espacio donde cayó la emoción, se ha ido formando un sentimiento; ese sentimiento está siempre junto a mí, aun en los momentos que yo no recuerdo que existe; pero de pronto aparece y me sorprende con una suave palpitación; entonces hago un silencio en medio de una conversación, o me distraigo o siento con más intensidad lo que estoy tocando en el piano»
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«Manos equivocadas», Felisberto Hernández, Obras completas (vol. 3), edición de María Luisa Puga, prólogo de David Huerta, México DF, siglo xxi, 1999 (cuarta edición)

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