domingo, 5 de abril de 2009

6 comentarios:

  1. ... me temo que es una de ésas que tú no puedes ver (si no es debajo del asiento)

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  2. no me acuerdo que el libro diera miedo. . . :(

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  3. Cuánto halago en tan pocas palabras...
    ¡hasta hemos entendido todos, seguro, el portugués!

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  4. Elli: está claro que tenemos un sentido de lo que es el miedo muy distinto: "Me quedo con éstas, cuando las despache os las paso. Las arrastró hasta el fondo de la sala, donde se amontonaban las cajas de comida, los paquetes, las latas, una despensa que podría abastecer a un regimiento. Las mujeres, todas ellas, estaban gritando, se oían golpes, bofetadas, órdenes. A callar, a callar, so putas, todas sois iguales, siempre tienen que gritar, Dale con fuerza, verás como se calla, Ya veréis cuando me toque a mí, ya veréis como piden más, Date prisa, no aguanto un minuto. La ciega de los insomnios aullaba de desesperación bajo un ciego gordo, las otras cuatro estaban rodeadas de hombres con los pantalones bajados que se empujaban unos a otros como hienas en torno de la carroña [...] La chica de las gafas oscuras no decía nada, sólo abrió la boca para vomitar, con la cabeza de lado, los ojos vueltos hacia la otra mujer, ni él se enteró de lo que ocurría, el olor del vómito sólo se nota cuando el aire y lo demás no huelen a lo mismo, al fin el hombre se agitó, dio dos o tres sacudidas violentas como si clavase tres estoques, gruñó como un cerdo atragantado, había acabado. La chica de las gafas oscuras lloraba en silencio

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  5. o también puede ser, y más probable, que se me había olvidado. lo leí hace 7 años, debe ser.

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