es una canción tradicional: dice - en mi castellano chapuza-
cuando yo estaba en la flor de la vida, crecía como una parra llegó un hombre joven falso y robó el corazón mío robó el corazón mío
un jardinero estaba al lado, y me hizo tres ofertas la rosa rosada, violeta y roja, pero rehusé las tres rehusé las tres
la rosada no es una flor, se apaga de prisa la violeta es demasiado pálida, creo que esperaré hasta junio esperaré hasta junio
en junio se pone en flor la roja, pero no es para mí la voy a arrancar de raíz y plantar un sauce y plantar un sauce
el sauce llorará, el sauce llorará con pena quiero estar en los brazos del hombre joven que robó el corazón mío que robó el corazón mío
si se me permite un año más, si dios me tiene en su gracia lloraré un plato lleno de lágrimas de cristal para lavar su cara falsa para lavar su cara falsa
No tendría nada de extraño que Violeta (o Gilbert Favre, su último y -dicen- que más loco amor) la conocieran, porque ambos eran folkloristas... Son bellísimas ambas, en cualquier caso: «Para mi tristeza, violeta azul...» Su propio nombre -ella- haciéndose -de nuevo- a sí misma después de la tristeza... Nicanor, su hermano, dice que su madre cuidaba violetas para curarles el catarro. Y vete tú a saber si el amor, en el fondo, no es más que un catarro que en lugar de una semana dura una vida...
http://www.youtube.com/watch?v=qy8Zw96BbC8
ResponderEliminares una canción tradicional: dice - en mi castellano chapuza-
cuando yo estaba en la flor de la vida, crecía como una parra
llegó un hombre joven falso y robó el corazón mío
robó el corazón mío
un jardinero estaba al lado, y me hizo tres ofertas
la rosa rosada, violeta y roja, pero rehusé las tres
rehusé las tres
la rosada no es una flor, se apaga de prisa
la violeta es demasiado pálida, creo que esperaré hasta junio
esperaré hasta junio
en junio se pone en flor la roja, pero no es para mí
la voy a arrancar de raíz y plantar un sauce
y plantar un sauce
el sauce llorará, el sauce llorará con pena
quiero estar en los brazos del hombre joven
que robó el corazón mío
que robó el corazón mío
si se me permite un año más, si dios me tiene en su gracia
lloraré un plato lleno de lágrimas de cristal
para lavar su cara falsa
para lavar su cara falsa
ah, te lo adjunté porque violeta dice lo de jardín y me recordó de esta canción, que aprendí de niña. qué educación sentimental como dirías tú.
ResponderEliminarbesos guapa
No tendría nada de extraño que Violeta (o Gilbert Favre, su último y -dicen- que más loco amor) la conocieran, porque ambos eran folkloristas... Son bellísimas ambas, en cualquier caso: «Para mi tristeza, violeta azul...» Su propio nombre -ella- haciéndose -de nuevo- a sí misma después de la tristeza... Nicanor, su hermano, dice que su madre cuidaba violetas para curarles el catarro. Y vete tú a saber si el amor, en el fondo, no es más que un catarro que en lugar de una semana dura una vida...
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