
Y qué bonitos los pueblos turísticos cuando no hay turistas... Fantasmas de sí mismos, muestran su imagen sin afeites ni ruidos. Como si captaran el antiguo esplendor del silencio (todavía posible, os lo aseguro. Lo viví...) Vulnerables, dejan que te adentres en sus defectos, no aparecen en pasarela. Son como los osos: hibernan, acaparan fuerzas para enfrentarse a la violación veraniega.
preciosa foto. me infectas con ganas de pirarme a la costa. la que fuera. : )
ResponderEliminarJaja! Os habéis fijado? En una semana, fotos de mar y monte...
ResponderEliminarMonte, mar; luz, sombra: ambigüedad. Cada vez más y con más fuerza... Incluso en los cantantes. ¡Viva Antony!
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