domingo, 19 de octubre de 2014

Agora yá lo entiendo: importa más
la vida que esta montonera versos,
que les palabres todes si l'amor
(o cualquier otra cosa que festexes)
nun ye más que un xestu que cada día
esperes con impaciencia. Importa
más la vida ya caminar ensin priesa
sabiendo que atrás queden les palabres
diches, l'amor consumíu. El tiempo
dexa escrito de nós ente el silencio
bien poques coses. La memoria miente
cuando pasa, saluda ya diz: volvo
agora pa que celebres los díes
felices, d'entós. Di-y que non, d'aquello
namás queden zalegos que l'olvidu
nun quixo devorar. Nada que importe

Antón García, "Palabres", en Los cien meyores poemes en llingua asturiana (selección de Pablo Marín Estrada), Ámbitu, 2001
Entre tu nombre y el mío
hay un labio que ha dejado la costumbre de nombrar.

Entre la soledad y la compañía
hay un gesto que no empieza en nadie y termina en todos.

Entre la vida y la muerte
hay unas plantas pisadas
por donde nadie ha caminado nunca.

Entre la voz que pasó y la que vendrá
hay una forma callada de la voz
en donde todo está de pie.

Entre la mesa y el vacío
hay una línea que es la mesa y el vacío
por donde apenas puede caminar el poema.

Entre el pensamiento y la sangre
hay un breve relámpago
en donde sobre un punto se sostiene el amor.

Sobre esos bordes
nadie puede ser mucho tiempo,
pero tampoco dios, que es otro borde,
puede ser dios mucho tiempo.

Roberto Juarroz, Poesía vertical, Antología mayor, Buenos Aires, Carlos Lohé, 1978

martes, 14 de octubre de 2014

Porque no se puede concebir tanto horror... Firma aquí

Gracias.
Martín López-Vega presenta La eterna cualquiercosa

Entrevista aquí.

lunes, 6 de octubre de 2014

lunes, 29 de septiembre de 2014

domingo, 28 de septiembre de 2014

El acabose sería que Rosendo Mercado se cortara el pelo...


Atención a esta letra: Autócratas:



Gracias a Decibelios HD
No conocía a Allen Frances, pero creo que hace un análisis impecable del problema de la sobremedicación que vivimos: aquí
 
P. En 2009, un estudio realizado en Holanda encontró que el 34% de los niños de entre 5 y 15 años eran tratados de hiperactividad y déficit de atención. ¿Es creíble que uno de cada tres niños sea hiperactivo?
R. Claro que no. La incidencia real está en torno al 2%-3% de la población infantil y sin embargo, en EE UU están diagnosticados como tal el 11% de los niños y en el caso de los adolescentes varones, el 20%, y la mitad son tratados con fármacos. Otro dato sorprendente: entre los niños en tratamiento, hay más de 10.000 que tienen ¡menos de tres años! Eso es algo salvaje, despiadado. Los mejores expertos, aquellos que honestamente han ayudado a definir la patología, están horrorizados. Se ha perdido el control.
 
 
 
P. ¿Todos vamos a ser considerados enfermos mentales?
R. Algo así. Hace seis años coincidí con amigos y colegas que habían participado en la última revisión y les vi tan entusiasmados que no pude por menos que recurrir a la ironía: habéis ampliado tanto la lista de patologías, les dije, que yo mismo me reconozco en muchos de esos trastornos. Con frecuencia me olvido de las cosas, de modo que seguramente tengo una predemencia; de cuando en cuando como mucho, así que probablemente tengo el síndrome del comedor compulsivo, y puesto que al morir mi mujer, la tristeza me duró más de una semana y aún me duele, debo haber caído en una depresión. Es absurdo. Hemos creado un sistema diagnóstico que convierte problemas cotidianos y normales de la vida en trastornos mentales.